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Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.

martes, octubre 27, 2009

Hundertwasserhaus



Existe una lista Supersecreta en alguna parte de mi SuperPDA donde voy apuntando esos temas que me salen al encuentro y que por falta de tiempo, no llegan a entrar nunca dentro. Y uno de esos temas que estaba hasta ahora ahí, era el hablar sobre Hundertwasser.

Pero por otra parte, soy partidaria de que si alguien ya ha hecho mejor que tú lo que querías hacer, es mucho mejor no tratar de inventar de nuevo la rueda. He de agradecer a Manuel que colgara este enlace en su perfil de Facebook, porque sólo me queda mostraros las dos cosas que quería.

1/ Que también aquí, en mitad de la Alemania Profunda, tenemos una casa Hundertwasser de estas: "La Citadelle" (los alquileres no son especialmente baratos, pero es posible establecerse en ella... la lástima es que me pilla de trasmano, en Magdeburg):





2/ Que en la aldeíta de mis amores también hay un proyecto pendiente de Hunderwasserhaus, Hohe Haine. El proyecto lleva años paralizado y no creo que con la crisis económica actual, vaya a ponerse en marcha otra vez en un futuro cercano... pero espero que no sea de esas cosas que se quedan proyectadas en un cajón porque de verdad que es una maravilla y realmente está en consonancia con la zona que la rodearía:

domingo, octubre 25, 2009

Los exitos de nuestros padres

La idea viene de cuando estuvímos hablando de esas aficiones musicales secretas que nos negaríamos a confesarnos incluso a nosotros mismos, si no fuera por el fuerte tufillo a nostalgia que desprenden. Y he de agradecerle a Clares que fuera la primera en destapar la caja de los truenos, confesando su admiración por un cantante que tuve que buscar por Internet para localizarle. Por si alguno anda tan perdido como yo, éste es Jose Luis y su guitarra:



Claro que si pensamos en aquellos días de nuestra tierna infancia, que levante la mano el que no se acuerde de María Jesús y su acordeón (por mencionar a otra con nombre compuesto y que venía con el instrumento puesto). No os perdáis el grupo de baile que acompaña la jugada:



Y es que, queriendo o sin querer, nuestras primeras experiencias con la música, queridos amigos, no vienen dadas unicamente por el gusto propio, sino por aquellas (pequeñas) cosas que nos pusieron e impusieron nuestros padres en las ocho horas largas de coche que se tardaba en llegar al pueblo o a la playa. A mi Supermadre, como habréis podido intuir, le gustaba Serrat (no se si es casualidad, pero mi música preferida es también la de cantautor):



Mi Superpadre sin embargo, nos torturaba con cintas inacabables de Zarzuela (con el tiempo, también he aprendido a apreciarla). Pero en una demostración de eclecticidad (cualidad que ha heredado la Superhija que os escribe estas líneas) era fan de unos tales Pekeniques. Nunca te lo confesé, padre, pero siempre me ha gustado "Palomitas de maiz", aunque suene tan "sixties":



Con mis Supertíos (ella y él) lo tuvimos mucho mas fácil todos. Han sido y son, fans de unos tales "Beatles", que son uno de esos grupos clásicos que no pasan de moda:



¿Y quién no ha tenido la típica prima o tía adolescente que compartía sus pecadillos musicales de juventud con las peques de la familia?:



Para demostrar que absolutamente TODAS las generaciones cometen esos mismos pecadillos, os pongo el de mi Supermadre (me cuesta tanto imaginarla como una fan llorosa e histérica... pero tengo testigos oculares que me lo han corroborado), el mío propio (y el de Titajú) y el de mis alumnas de Universidad, (que en estas ultimas semanas ha salido un par de veces en la prensa española debido a la trágica muerte de uno de sus miembros). La historia se repite:







Y los Supernenes, ¿qué podrán decir de la música de sus Superpapás? De momento, ellos tienen la ventaja de que los viajes de coche duran bastante menos que antes y además pueden elegir qué disco se pone dos de cada cuatro veces (rigurosa elección democrática; una persona, un CD). Pero después de que se pasaran cantando la tonadilla comercial de un conocido centro de ferretería alemán durante más de una semana, decidimos conjuntamente SM y yo que era indispensable que conocieran el original (y sobre todo lavarles el cerebro para que lo cantaran al menos con la letra buena):



Supongo que como con todo, tomarán de nuestros gustos musicales lo que les apetezca. Y quién sabe, puede que en quince o veinte años podamos leer en "El diario de Supergirl" una entrada parecida a ésta.

Bueno, ella puede que no, pero los que me leéis y tenéis vuestro propio blog, estáis invitados a crear vuestra propia entrada con la música de vuestros padres. Os aseguro que el buen rato haciendo la selección está asegurado.

Feliz fin de semana

lunes, octubre 19, 2009

¡Cuesta abajo y sin frenos!

Aunque no lo he contado hasta ahora, la semana pasada me tocó quedarme en casa de "Rodríguez" (o como quiera que se pueda denominar a la versión femenina del personaje de Forges que permanece al pie del cañón mientras la mujer y los niños se van de vacaciones). Por supuesto, la lista de todas las cosas que deseaba hacer con ese tiempo que por primera vez en muchos años era mío y sólo mío, se quedó corta, en parte porque uno de los motivos de quedarme en casa era que tenía que estudiar.

Y por supuesto, la superreunificación familiar en una estación de tren de Alemania Central el viernes, fue gloriosa. Los Supernenes no sólo se alegraron de volver a verme tanto como yo a ellos, sino que además tenían una impresionante semana de aventuras propiciadas por Superman para contarme: jardínes llenos de gnomos (verídico, una exposición entera de muñecos de barro para el jardín, que cosa tan "kitsch"), rutas por bosques otoñales llenos de hojas de colores, un molino de agua que se movía alimentado por un canal... pero sin duda, el evento estrella de la semana fue el "Sommerrodelnbahn".



Si por el maravilloso dibujo de Supergirl no sois capaces de enteraros de como va el asunto, aclaro que son circuitos de metal como las de bobsleigh pero sin hielo porque funcionan principalmente en verano. Los niños pueden subir acompañados de un adulto y los trineos tienen un sistema de frenado con el que puedes controlar más o menos la velocidad... pero SM me comentó que con mi hija había llegado a tener miedo, porque se había lanzado cuesta abajo sin apenas tocar la palanca que controla el freno. Si eso lo hubiera hecho Superboy, me habría impresionado un poco menos, pero con lo timorata que es la niña, que ha salido a su supermamá, lo cierto es que me quedé recapacitando.

El sábado me libré del tema porque llovió a cántaros, pero el domingo antes de volver a casa, cuando yo ya tenía planeada una inofensiva excursión a la "Gruta de las Hadas", un lugar a cubierto, amaneció un sol tímido y los dos Supernenes empezaron a pedir a gritos que fuéramos otra vez a la montaña. Así que una hora después, estaba sentada con SB en un cochecillo de ellos, apretando la palanca como si me fuera la vida en ello.

Cuando ya sólo nos quedaba una ronda, SG viene a mí y me dice que quiere que me tire con ella para enseñarme lo "ráaaaaapido" que se va. Y para rematar la faena suelta la condenada: "No te preocupes, mamá, que si tienes miedo, yo freno por tí". Y ya sabéis las cosas que llega a hacer una persona cuando le tocan el pundonor.



Ahí tenéis la prueba de que fuímos más rápidas de lo que detecta el ojo mecánico, ni la cámara de fotos de la atracción nos llegó a captar en nuestra vuelta de honor. Y SG iba contando encantada que conmigo había ido mucho más rápido que con SM. Por mi parte, todavía no he hecho declaraciones a la prensa, ni creo que las haga. Pero quizá sea una lección de cómo me tendría que tomar la vida de cuando en cuando, no pensar tanto en las redes de seguridad, ni en las consecuencias de mis actos... simplemente tirarme cuesta abajo y sin frenos.



Claro que después de ver lo del niño del globo en la tele, pobre Supergirl mía, es un angelito... aunque ahora resulta que creen que la cosa era un montaje, yo de los niños es que me puedo esperar cualquier cosa.

jueves, octubre 15, 2009

Blog Action Day 2009: Cambio climático



Imaginemos por un momento que vivimos en una casa compartida (para muchos de los españoles es un ejercicio de imaginación, pero es la realidad a la que te enfrentas como estudiante en muchos países de la CEE). ¿Cómo nos comportaríamos con respecto a la limpieza del apartamento, por ejemplo? ¿Cuál sería nuestra actitud ante el uso del agua? ¿Dejaríamos el grifo abierto alegremente de par en par? ¿Nos importaría que nuestro compañero de piso se pusiera a asar salchichas alegremente en el pasillo?...

¿Y a dónde quiere llegar hoy esta mujer de Dios y qué tiene que ver todo esto con el cambio climático? Bueno, contrariamente a lo que me ocurre habitualmente, creo que no quiero hoy poneros cifras y datos encima de la mesa sino sencillamente hablar de cuál es nuestra relación con el tema, la de cada uno de nosotros. ¿Por qué? Porque hace un tiempo que Enrique Ortiz sacó a colación el tema de la bolsa de la compra y me acuerdo que el debate que surgió en torno al post me dejó convencida de que nuestro peor defecto es no saber de lo que hablamos (y hablo en primera persona, eh).

El ejemplo de la casa pretende solamente concienciarnos de que este, nuestro planeta, no deja de ser una casa común. Y como habitantes/inquilinos de esta casa, tendríamos que concienciarnos de que nuestra huella en el terreno fuera la menor posible... ¿Existe el cambio climático? Pues mira, no sé, pero lo que hay bastantes motivos científicos para afirmar con rigor que sí existe es la huella del impacto humano. En muy diversas formas: basura, polución, deforestación, explotación desmesurada de las materias primas... Y eso es quizá de lo que tendríamos que concienciarnos para cambiar.

Hemos logrado mucho. Que el tema esté encima de la mesa de los dirigentes del planeta, dice bastante de su actualidad. El problema es cómo nos relacionamos los ciudadanos de a pie con él. Llevo unos meses estudiando Normas y Sistemas de Medioambiente. Lo que más me ha sorprendido de todo el tema, es el desconocimiento profundo que tenemos sobre estos aspectos: empezando por las famosas bombillas de larga duración, pasando por cuánto poder tiene realmente la UE en nuestras vidas y terminando por saber qué es lo que se hace con las basuras en nuestro barrio.

Y no, este último tema no es evidente... dependiendo del uso que le den a tus residuos, hay lugares en los que la separación y el reciclaje no tendrían razón de ser... Imagina que llevas cinco años separando religiosamente tu basura y descubres que el camión que la recoge se la lleva toda junta. A pesar de que es legítimo si esta basura se revaloriza para la producción de energía, a partir de ese momento tienes una persona convencida de que el sistema es un engaño. Una persona, una familia, que jamás volverá a tomarse el tema en serio. Y creo que es en este tipo de aspectos en los que los ciudadanos tendríamos que hacer un esfuerzo por enterarnos del tema y los políticos tendrían que poner dinero y medios para concienciar y buscar sistemas efectivos.

No lo olvides, es tu casa, es mi casa, es la casa de todos.

martes, octubre 13, 2009

Mentirosos... ¿compulsivos?

Hace un tiempo, en una de las entradas sobre la ciencia, tuvimos Yvi y yo una discusión de éstas que se te quedan a medias por falta de tiempo (sí, animáos a discutirme, es lo más divertido que nos puede pasar a ambos en el blog).

A lo que iba, teminé dándole la razón a mi buen amigo en el tema de que casi todos los científicos tenemos una "teoría fetiche", esa que es la niña de nuestros ojos que queremos ver como la reina del baile a toda costa. Lo que no llegamos a plantear ninguno de los dos en términos de un debate formal, fue hasta que punto existe el "engaño formal" en la ciencia, sea desde el punto de vista de "maquillar" los datos de tu teoría u ocultar datos que no cuadren con ella. No estamos hablando pues, del engaño de tipo absoluto, del sacarse los datos de la manga o escribir unos cuántos resultados figurados para lograr una publicación (cosa que también existe y de la que se puede ofrecer desgraciadamente más de un ejemplo como se ve). No, estamos hablando de algo un poco más traído por los pelos.


Por eso, cuando el otro día recogiendo revistas antigüas, me encontré este artículo en The Economist decidí de inmediato que merecía la pena traéroslo para hablar del tema. Habla de cómo de extendido está el fraude de bajo nivel, el hacer aparecer por arte de magia ese dato que no aparece o el ignorar ese dato que te molesta en la gráfica, un fraude muy difícil de detectar (dado que en algunos casos resulta legítimo hacerlo, lo de rechazar un punto, me refiero, lo otro desde luego que no) pero que juzgando los datos del artículo: una encuesta entre investigadores sobre sus prácticas científicas (el 10% reconocía haber hecho cosas como las mencionadas anteriormente), ah, amigo y "las de los demás" (el 14% reconocía haber visto trabajar a colegas con manipulación de datos... si la pregunta se extendía en dirección a uso deficiente de técnicas experimentales, selección de datos u omisión de deficiencias en la metodología se llegaba a un 46% de investigadores que reconocían haber visto estos comportamientos en otros colegas).

"Apaga y vámonos, SW", os estaréis diciendo los que hayáis leído mi primera entrada, "¿no acabas de contarnos que lo bonito de la ciencia es precisamente que todo es neutral?". Bueno, neutral quizá no es la idea. Lo bonito es que es comprobable. Y reproducible. Y que no es lo mismo decidir cargarse un punto o ajustar una gráfica para que después de hacer estadísticas tenga un mejor aspecto que sacarse directamente los datos de la manga. El artículo menciona explicitamente los casos de Millikan, que rechazó datos que no cuadraban con lo que él esperaba en la medida de la carga del electrón y Mendel, cuyos resultados sobre las diferencias genéticas de los guisantes son demasiado "perfectos". Manipularon sus datos, pero tenían razón.

No, no estoy defendiendo semejantes prácticas pero al parecer, a pesar de ellas, la ciencia avanza. Y como cita el Economist, en el fondo sólo es la prueba de que los científicos somos tan humanos como el que más.
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(Ir)Responsable también de esto...