¿De verdad son ya las seis de la mañana y ha sonado ya el despertador? Bueno, toca levantarse, llevar a los niños al cole, correr a toda prisa al curro, cumplir con la empresa y con la Patria y si queda algo de tiempo, escribir el blog ese en el que me he metido...
Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.
A veces, la naturaleza nos escupe en la cara para "vengarse" de todo aquello que le hacemos.
Esperan alcanzar el nivel máximo mañana al mediodía. Yo estoy bien,
de momento no me toca... pero el nudo en la garganta de ver que ha
desaparecido el local en el que estuve tomándome una cerverza hace menos
de una semana no se puede describir con palabras:
Algo que os sonará a poco que hayáis leído sobre cuestiones medioambientales en el periódico, es que últimamente el dióxido de carbono (químicamente abreviado CO2) tiene mala reputación. Solía tener bastante más que la energía nuclear, pero una buena catástrofe cambia bastante las prioridades de la prensa.
Poniéndonos serios, el dióxido de carbono se produce mayoritariamente en el proceso de "respiración" de todos los seres vivos (y lo pongo entre comillas porque no estoy segura de si se puede considerar científicamente hablando que un árbol respira). Más tarde, reacciona de forma quimica con otros componentes de la tierra y forma compuestos de carbono. Al menos una parte queda atrapada en el subsuelo terrestre.
El problema es que el CO2 es un gas de los que producen el llamado "efecto invernadero". Este nombre es descriptivo, es decir, se llama así porque estos gases producen en la atmósfera el mismo efecto que los plásticos producen en las plantaciones de lechuga y pepino en Almería:
La atmósfera no deja de ser una mezcla de gases. A grandes rasgos la composición es de un 78% de nitrogeno y 21% de oxigeno. El resto es una mezcla de gases variados, pero con un sencillo cálculo podéis ver que la suma de todos ellos compone cerca del 1% de la mezcla. El efecto invernadero consiste en que esos gases forman una capa alrededor de la tierra que se comporta como un techo plástico: deja pasar la luz y la energía del sol, pero no permite que se escape la energía radiada desde la tierra. Lo que mucha gente ignora es que éste es un efecto natural (por ello se suele hablar del efecto invernadero iatrogénico) y en cierto modo deseable. Sin esa capa de gases, la temperatura terrestre estaría por debajo de los dieciocho grados centígrados (eso sí, negativos) y la vida en la tierra se vería un tanto afectada.
Lo que viene a preocupar es el efecto producido por la mano del hombre, al que para distinguirlo del anterior se le conoce como efecto invernadero antropogénico. Y por eso es por lo que preocupa la concentración de CO2 en la atmósfera tanto. Pero como ya he dejado bastante información en este post, continuarémos con como afecta esta subida del CO2 en otra entrada más adelante.
O la situación está mal explicada... O no está tan incontrolado como dicen... O son las tantas y no soy capaz de entenderlo bien... O somos unos chapuzas y guarros de mucho cuidado y cuando uno le escupe al cielo termina por caerle algo encima...
La mejor política en cuestiones energéticas es la del ahorro, pero de veras. A muchos les viene de perlas que derrochemos y no seamos conscientes de lo que estamos haciendo cuando consumimos energía. Más cultura y si hace falta, que la energía cueste lo que de verdad vale. Drachenblut
Madre mía, por donde empiezo... Bueno, vamos a empezar por comentar que el acertadisimo comentario que pongo arriba proviene de un foro en un periodico de habla hispana de gran tirada después del accidente de Fukushima y si lo reproduzco aquí es porque me parece que golpea el centro de la diana en un momento en que todos estamos dandole vueltas al mismo tema. En estos días, se cumplen seis meses del maremoto en Japón (supongo que no tengo que poner a nadie en antecedentes a estas alturas de porque el tema está relacionado con la energía) y prácticamente todos los días nos desayunamos con noticias sobre el tema en el periódico. Se dice que el siglo XXI será el siglo de la energía y es uno de los problemas, junto con el problema del agua, que amenazan nuestra supervivencia como especie.
El comentarista, Drachenblut, pide más cultura sobre el tema y como creo que es algo deseable y en lo que llevo trabajando en el tema alguna que otra cosa he aprendido, me gustaría pincelar unos cuantos conceptos que resultan simples de entender, son fundamentales para moverse en temas energéticos y todo ciudadano de a pie tendría que dominar para poder opinar con fundamento. No es tarea fácil, prometí empezar en Diciembre del año pasado y mirad como estamos.
Vamos a empezar repasando lo básico, lo que todos dimos en algún punto del bachillerato. 1/ Energía es un término que viene del griego (ἐνέργεια/energeia, actividad, operación; ἐνεργóς/energos=fuerza de acción o fuerza trabajando, Santa Wiki dixit). 2/ Es un término difícil de definir, pero para hacernos una idea y de manera un poco tosca podemos decir que representa la capacidad de un cuerpo para producir movimiento o algún tipo de actividad (combustión, por poner un ejemplo). 3/ Como todas las cantidades físicas, se puede medir y comparar. La unidad de medida en el sistema internacional es el Julio o Joule (J). Existen muchísimas otras unidades de medida equivalentes, pero me voy a detener nada más que en otras dos: la caloría, porque todo el mundo ha escuchado hablar de ella, sí, la "capacidad de engordar" de los alimentos no es otra cosa que la cantidad de energía que son capaces de suministrar a nuestro cuerpo y el kilovatio-hora (kWh... no os dejéis engañar por la mención del Watio, que es una unidad de potencia, el Wh ó kWh son unidades de medida de energía ingenieriles), porque es una de las unidades de medida que se suele usar muy a menudo para hacer comparaciones energéticas en la profesión. 4/ La energía puede manifestarse en diferentes modalidades o versiones y como la mente humana funciona ordenandolo todo por cajas, pues organizamos esas modalidades o "tipos" de energía. No pretendo hacer un recuento sistemático de estos tipos, pero sí que voy a mencionar unos cuántos de los que supongo que terminaremos hablando en un futuro (la que esté interesada en más, tiene un recuento bastante completo en la entrada de la Wikipedia). 5/ Existe la energía cinética (que es la energía que tiene un cuerpo por estar en movimiento), la energía potencial (la energía que tiene el cuerpo debido a su posición en un campo de fuerzas, o contado menos técnico, la energía que tiene una manzana colgada de un árbol y que es la que posibilita que se caiga para abajo cuando el rabito se despega por la causa que sea), energía térmica (la energía que poseé un cuerpo por el movimiento interno de sus moléculas. Sí, recordáis bien, tiene que ver con la temperatura), energía eléctrica (la energía producida por el movimiento de los electrones sometidos a un diferente potencial). Y por supuesto, también se puede realizar una clasificación según el tipo de fuente usada para la producción de energía: por combustión de carbón o petroleo, nuclear (de fisión o fusión), solar, eólica, etc...
Todo lo que acabo de contaros está en el video que pego a continuación, un resumen muy bueno de todos estos conceptos básicos. Es el vídeo que usamos en nuestras cursos cuando tenemos personal sin formación técnica.
Lo he conseguido sin poner ninguna ecuación, pero de todos modos, tengo la impresión de haber alienado a la gran mayoría de los que vais a leerme.
El video es del programa "Alpha Centauri" producido por la televisión bávara... ahora sabéis porque en Alemania existe todavía gente que tiene televisión ;)
Sí, llevo mucho tiempo sin dar señales de vida, pero es que me he puesto en estado de hibernación... ¿qué no es para tanto? Aquí llevamos dos semanas sin parar de caer nieve, sin ir más lejos estas son dos fotos de la galería de mi casa:
Y el resto de la aldeíta no es que esté mucho mejor. Hemos tenido cortes en el transporte público. En un par de ocasiones he tardado casi dos horas en realizar una ruta que los días normales no me lleva más que cuarenta minutos, con los inconvenientes que ello conlleva: cansancio, tener que recuperar el tiempo perdido...
... y en mi caso frío, mucho frío.
Pero las fotos de hoy me sirven para ilustrar dos puntos que serán importantes cuando hablemos del efecto invernadero y el calentamiento global.
Primer punto: el calentamiento global es como su nombre indica "global". Es decir, las alteraciones locales de la temperatura del planeta no resultan significativas sino que en este caso cuando los científicos hablan de un calentamiento global se refieren a la media de las temperaturas terrestres. Sí, se que os he advertido alguna vez sobre la " falacia del medio pollo" y no soy demasiado amiga de las medias sin sentido. Pero es que en este caso estamos hablando de un sistema delicado e interrelacionado entre sí: el tamaño de la capa de hielo que cubre la tierra depende tanto de las bajas temperaturas en invierno como de las no demasiado altas en verano. De hecho la teoría más en boga sobre las glaciaciones sostiene que no se debieron a periodos invernales más fríos de lo normal, sino a veranos que no fueron lo suficientemente calurosos como para fundir las capas de hielo que se fueron acumulando.
Segundo caso: el clima, localmente, depende mucho de la calidad de la atmósfera. Y en este caso, estábamos ya avisados de que las temperaturas este invierno podrían ser extremadamente bajas de forma local debido al volcancito islandés de nombre impronunciable.
Y con esto me despido, esperando que mañana el vuelo sea lo suficientemente puntual como para permitirme desearos Felices Fiestas con una entrada sobre el efecto invernadero... pero como no confío demasiado en ello, os lo dejo dicho por si acaso.
En realidad, es que yo ya me había unido solidariamente a su "baja laboral" conjunta y llevaba toda la semana del trabajo a la cama y de la cama al trabajo, perturbada por algún tipo de virus del género mocoso al que las temperaturas exteriores por debajo de los cuatro grados (negativos, eh...) le sentaban la mar de bien. El viernes decidí rendirme a la evidencia y tomarme el día libre en virtud a que mi contrato me permite trabajar sopotocientas horas cuando hay algo que hacer (y el viernes, la cosa estaba bastante parada). Pero llevo desde entonces intentando recuperar todo el curro no urgente y no importante que tenía entre manos la semana pasada. No ayuda el que esta semana tengamos una delegación de colegas europeos visitando la oficina. De hecho, si estoy aquí escribiendo, es porque mi profe de alemán ha sucumbido también a algún tipo de virus y me ha cancelado la clase semanal en el último momento.
Pero ya que estamos, voy a aprovechar os pongo como es el reparto más o menos de las emisiones de CO2 por sectores de interés en España (aunque no sean datos muy recientes) para que veáis que la verdad, tampoco nos ahorramos tanto con el gesto solidario de los compañeros controladores. Aunque paradojicamente esta sea una de las mayores contribuciones personales a la huella medioambiental (en el momento en que tomas un avión, te has cargado tu ahorro medioambiental de todo el año), el transporte aereo representa una mínima parte de la emisión de gases que producen el efecto invernadero.
Como os decía, continuará, presumiblemente con una explicación más detallada de todo este tinglado...
La verdad es que yo soy una de las escépticas sobre el problema del cambio climático y el calentamiento global. Puntualicemos, no, no es que no me lo crea. Es que tengo una voz interior que me repite que conseguiremos autodestruirnos bastante antes de que la cosa vaya a pasar a mayores (vale, ya sé que soy un autentico rayo de sol, pero SM puede dar fe de que al menos intento no ser demasiado pesimista).
Otra cuestion, es cuántas sandeces sobre el tema se pueden escuchar y leer a poco que te interese la historia. Mi favorita es esa de que "tenemos que salvar el planeta a toda costa". Señores, la tierra lleva unos 4600 millones de años así por encima en escena y se las ha apañado durante la mayor parte de ellos sin nosotros con fluctuaciones de temperatura mucho más grandes de las que estamos viviendo en la actualidad. Y si alguno tiene tiempo, le recomiendo para un rato de ocio el documental "La tierra sin humanos ("Life after people"). Si a ninguno de esos políticos con delirios de grandeza le ayuda a bajar los pies a la tierra el hecho de que en menos de 1000 años no quedaría ni rastro de las grandes obras que inauguran si desaparecieramos, creo que nada puede ayudarnos.
Lo que sí está amenazado en estos momentos es el habitat natural de muchas especies que pueblan la tierra, entre ellas, el del "Homo sapiens sapiens". Sí, esos somos nosotros. Y eso es lo que tendría que ponernos las pilas para reflexionar profundamente sobre hacia donde queremos ir en un futuro, próximo y lejano. Ayer estuve en unas jornadas de promoción de soluciones energéticas del futuro. La mayoría de los ponentes coincidían en que la falta de información a pie de trinchera sobre este tema es sangrante: ¿alguien sabe a qué me estoy refiriendo si hablo del ITER? ¿O que Cancún tiene una resonancia internacional en estos momentos y no precisamente como lugar turístico? ¿O qué ideas o alternativas al carbón y al petroleo son realizables en este momento? ¿Compensa alargar la vida de las centrales nucleares? ¿Cuál es nuestra responsabilidad personal en todo este asunto?
Por eso este blog y su propietaria han decidido emprender la causa de la concienciación pública y dedicar el mes de Diciembre entero a daros la peña (y sobre todo información, muuuuucha información) sobre el temas relacionados con el cambio climático. Espero que lo sobreviváis.
(Foto: Ainhoa Goma para Oxfam, publicada bajo licencia Creative Commons)
Crisis/Crisis
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Este blog está sufriendo en estos momentos una crisis. Me he dado cuenta de
que no tengo tiempo para un proyecto tan ambicioso como el que quería, pero
p...