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Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.

jueves, mayo 21, 2009

Por esa chispa en los ojos...

Hace dos días que he vuelto a ir a la guarde de Supergirl a hacer experimentos con un puñado de niños de cinco años. Alguna gente me dice que estoy loca simplemente por intentarlo... pero los niños de cinco años son los seres más receptivos de este planeta: tocan, miran, preguntan, experimentan y te demuestran claramente lo que les gusta y cuándo están disfrutando. Con ellos (y con otros a los que acompañé en aventuras parecidas hace tiempo) he aprendido un par de cosas...

1/ Hay que darles cancha libre, usar un método completamente "hands-on".

2/ El recuerdo que les quede, les durará toda la vida y puede marcar su actitud ante la ciencia en general.

Los que hace tiempo que me seguís sabéis que de cuando en cuando (menos frecuentemente de lo que debiera) aparece alguna entrada por estos lares con el tag de "A vueltas con la ciencia". La razón de la falta de frecuencia suele ser que intento que esos post estén explicados al nivel de un niño de cinco años. Y es condenadamente difícil. Alguien me comentó una vez que si no puedes poner lo que estás pensando a ese nivel, realmente no lo entiendes. Cuando empiezo una entrada para vosotros, me doy cuenta de lo mucho que no he asimilado en mis años de calentar banco...



... ¿por qué sigo entonces con ello? ¿costumbre? ¿masoquismo? ¿de todo un poco?

Simplemente me gusta, fui una niña feliz a la que le permitieron usar una metodología "hands-on" y todavía recuerdo a aquellos señores que llevaron un planetario a mi colegio y me animaron a que si quería estudiara astronomía. Me acuerdo de ese Cosmos que te dejaba pegadito a la pantalla del televisor soñando con viajes extra-planetarios y con mundos pasados, presentes y futuros, macro- o microscópicos; o de mi seño Mari Tere, que explicaba como nadie por qué las dos bolas caerían y no caerían al mismo tiempo de la Torre de Pisa. Reconozco (y soy una yonki de esa sensación) que pocas cosas hay tan excitantes en esta vida como la chispa que te funde el cerebro cuando consigues conectar mentalmente aquello que llevabas tiempo intentando entender. Esa bombillita de los dibujos animados, esa idea feliz que te salva el examen (o el problema, o la entrada de ciencias...) en el último momento. Bueno sí, hay una cosa que supera con creces esa sensación: cuando alguien al que estás tratando de explicarle eso que tú has planteado lo entiende. Y entonces ves de repente ese brillo repentino en los ojos de un niño de cinco años que de pregunta: "Ésto es así, ¿verdad?". Y vuelves a casa pensando que quizá los doce años que te has pasado dedicada exclusivamente a esto, tal vez han merecido la pena, después de todo.

La imagen la he tomado prestada de la red ymipollo.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Esa sensación de unión de neuronas y..."Eureka", al final se entiende el concepto, el resultado tiene sentido, se encuentra la coma que faltaba y el programa corre de una #$%@ vez... por eso seguimos siendo unas masocas, y supongo que por eso los maestros/profesores siguen enseñando cada día.

Un saludo hoy un poco menos escondido y silencioso desde orillas del Cantábrico

Manuel Márquez dijo...

Tu texto, compa Superwoman, trasluce pasión y entusiasmo, algo muy bonito, y algo muy necesario. Eso sí, comparto contigo -aunque lo mío se haya desenvuelto en otro terreno (cosas de letras, ya sabes...)- lo de la dificultad de transmitir conocimientos a peques tan peques; no es fácil, no, es mucha la torpeza y poca la clarividencia (o será también, en mi caso, cómo no, falta de técnica, claro, eso también cuenta....). Ah, y qué maravilla de foto la que ilustra la reseña.

Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

querida, eres una maestra(si te gusta la palabra) estupenda. cuando leo una de tus entradas científicas siempre temo no entenderlas(soy de letras), y sentirme tonta. me encantan tus explicaciones didácticas y básicas. He de confesar que hay alguna con la que no he podido eurekar. que suerte tienen los kinder de la clase de SG de tenerte.
petonets,
Alba

PMM dijo...

Yo, que soy una chica de letras, quizás hubiera sido de ciencias, si a los 5 años, me hubieran hecho sentir esa experiencia. Hoy lo has explicado de 10.

Cris dijo...

Pues tienes el alma así como que te inclina para la educación, pero no se qué cosas de la vida hizo que te decidieras por otras cosas. Quizas sea una opción para tu reinvención personal, no? Un saludo!

Ale Manía dijo...

¡Qué emocionante SW! Lo de la bombillita lo has explicado de maravilla. Me he sentido muy identificada y eso que soy de letras, pero sé perfectamente de lo que hablas. También me pasa en mi trabajo.

Saludos

Titajú dijo...

Yo soy de letras puras, purísimas, pero soy capaz de encontrar la lógica en un idioma, y eso es algo que me encanta.
Eso sí, soy una pésima profesora; soy incapaz de transmitir conocimiento.

Clares dijo...

Qué gusto, amiga, poder emplearse en niños tan pequeños, que son la mar de agradecidos para todo y aprenden como esponjas. Lástima también que esa frescura inigualable se pierda más adelante.
Por mi parte, puedo ver esa bombillita que dices algunas veces, cuando explico gramática o desentraño un texto con mis alumnos. La verdad es que es una experiencia inolvidable. Pero de todas esas experiencias, la que más me gusta es la de ver una criatura que arranca a leer por fin. Siempre me parece que acaba de ser rescatado.

(Ir)Responsable también de esto...