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Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.

jueves, diciembre 31, 2009

La verdadera historia del achiperre

Pues el día 23 estaba en una situación bastante apuradilla: en menos de una semana entre Superman y yo (bastante más parte él, que se había podido pedir días) nos habíamos desmontado la casa en la gran ciudad, mudado, pintado, limpiado y medio vuelto a montar la casa en la aldeíta. Yo seguía de curso con el paro y encima me han obligado a chuparme en total unos 700 kilómetros en tres días para ponerme "Vanilla Sky" (además la americana... no digo más porque este es un blog para todos los públicos). Así que el mercadillo de Navidad de Dresden no lo habían podido pisar mis pies. Y volábamos al día siguiente por la mañana temprano o sea que no había otra oportunidad para aprovechar.

Allá que me fui, con la idea de comprarle mi regalo a mi amiga invisible y de encontrar el achiperre para vosotras. El mercadillo está mucho menos congestionado que años anteriores pero sigue siendo un laberinto de puestos de colores. Decidí que lo primero era darme una vuelta por todo el patio, intentando decidir qué buscar: quería algo típico, típico de la Navidad, típico de Alemania y típico de los mercadillos navideños...

Me paro en un puesto y miro la artesanía típica. ¿Un rauchermann?:



La verdad es me entran en el presupuesto, son monos y típicos, casi de lo más típico de la Navidad quitando las pirámides, que sí que se me pasan de presupuesto seguro (una belleza de éstas te puede salir por unos cientos de euros):



Llevo dos vueltas al mercado, he encontrado el regalo para mi amiga invisible pero no tengo nada claro lo del achiperre. Hace frío. Me apetece un vino caliente (sí, yo también pensaba que eso era un sacrilegio hasta mi primer invierno en Berlín a catorce grados... bajo cero). Y entonces se me hace la luz...

Las tazas, las típicas tazas donde se vende el vino navideño... no hay nada más turístico, ni más alemán que el concepto del "pfand", que sería lo equivalente a lo que se hacía con los botellines de cerveza en España cuando yo era niña: te cobran un dinero por el envase, si lo devuelves en buenas condiciones se te retorna, pero también te posibilita quedarte con él si estás interesado.




Sólo hay un problema, a pesar de que no estoy robando nada, me da vergüenza hacer la guiri. Me mentalizo de que es fácil, me tomo mi vino caliente, meto la taza en el bolso y para casa... Primero decido comprar todo lo demás para seguir interiorizando que aquello no es un robo, que te cobran por la taza (sí, mi conciencia siempre ha sido así de mema). Cuando ya no queda más remedio, empiezo a buscar puestos que tengan tazas de cerámica actuales (cada año sacan un modelo distinto, con fecha... algunos puestos aprovechan las de años anteriores). Si me dan una con fecha de otros años como que la cosa no va a tener tanta gracia. Al final veo un puesto que las tiene de cristal, sin fecha y me decido por ellas por ir a lo seguro. Sudo tinta para meterla disimuladamente en el bolso, creo que me mira todo el mundo. Misión cumplida.

Tengo que comprar un par de cosas en la galería comercial de al lado, me dan un par de meneos al bolso y con lo delicado que es el cristal, decido que mejor meto la taza en la mochila cuando coloque la compra en ella, craso error. Estoy recolocando los bultos en el suelo de la galería comercial cuando suena el móvil. Al cogerlo del bolso la mochila se vuelca al suelo y escucho claramente un "crack"... teniendo en cuenta que la llevo entera llena de porcelana, milagro fue que sólo se me rompiese el achiperre... Y se me hace la luz: vamos a por otro achiperre, esta vez de porcelana que aguanta más (vuelta a pasar una vergüenza loca), pero la entrada del día 28 la tengo asegurada.

Y esa es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. No puedo sacar la foto de la segunda taza en este ordenador, pero es muy mona, azul... Tendría que haberle incluido un paquete de especias para el vino caliente a la afortunada, pero es que aquí en España tiene como que poco sentido. Espero que los Reyes Magos no me tomen a mal lo malísima que he sido...

3 comentarios:

Cris dijo...

Ay ay ay Superloca!!! :-D

Clares dijo...

Sí, vale, pero al final, ¿qué es un achiperre? La historia de las tazas me resulta familiar, podría haberme pasado a mí, que tengo la misma moral estrecha. Por favor, ¿qué es el achiperre, que ya me come la curiosidad?

Anónima dijo...

Cuando se achiperró el achiperre todavía achiperraba allí.

(Ir)Responsable también de esto...