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Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.

miércoles, julio 02, 2008

Rose is a rose is a rose is a rose



"Rose is a rose is a rose is a rose."
Sacred Emily, Geography and Plays.
Gertrude Stein


Juliet:
"What's in a name? That which we call a rose
By any other name would smell as sweet."
Romeo and Juliet (II, ii, 1-2)
William Shakespeare


Ayer y hoy madrereciente hablaba en su blog sobre el tema de los nombres. Pocas cosas hay más particulares que el nombre que uno lleva y a veces, soporta. Pero también, tal y como el mismo bardo nos hizo notar mucho antes de que nosotros naciéramos, pocas cosas nos pertenecen a la vez menos.

El caso es que Superman y yo no lográbamos encontrar un nombre de mujer que nos gustase a los dos. Yo tenía un claro favorito: Elba. A él le sonaba el nombre a levantadora nórdica enorme de pesas. Creo recordar que los nombres que le gustaban a él (como Myriam) estaban más oídos que el telediario. Un día, de repente, tuvimos una inspiración celestial y los dos coincidimos en un nombre que nos gustaba, corto y fácil de pronunciar en casi cualquier idioma y además, no demasiado repetido...

Lo de la originalidad del nombre fue como una maldición gitana. La cosa empezó bien, en la clínica cuando le pusimos el nombre en la cunita, la enfermera comentó que era la primera que había tenido. Pero no tenía Supergirl ni cinco días, cuando en nuestra primera visita la farmaceútica entusiasmada comenta: "Pues hay otra vecinita en la casa de al lado que se llama igual". Vaya plancha. Un mes más tarde, paseando con la niña, que llevaba un pelele con su nombre bordado, una chica desconocida para el cochecito con una niña de unos diez meses al lado de mi cuco. Y me dice: "Perdona que te pregunte... ¿el pelele es bordado a mano o comprado? Es que mi niña se llama igual y la verdad es que es muy bonito...". Mi gozo en un pozo.

Pensé que cuando nos viniéramos a Alemania, siendo el nombre claramente español, la cosa cambiaría... Pero no, la maldición gitana nos ha ido persiguiendo hasta ahora por donde hemos parado. Tres niñas con el mismo nombre (simple o compuesto) en su primera guardería. El colmo llegó cuando me puse a trabajar en una empresa con más de tres mil empleados. De los sesenta que había en mi Departamento, me tocó trabajar con los dos que tenían una hija con el mismo nombre en casa. Ahora, el actual jefe de mi marido tiene una hija que se llama como Supergirl...

Pero por más que me imagino otro nombre para ella, no puede ser. Una rosa es una rosa. Y mi Supergirl, es Supergirl.

Ah, Superboy tiene un nombre de los de la lista de los más puestos en España. Y francamente a estas alturas ya no me importa ser original.

13 comentarios:

Miriam G. dijo...

¿Y que más da la originalidad del nombre? Por ejemplo a mi me encanta el nombre de Lola y original no es... Pero claro Diego dice que por enciam de su cadaver le pongo yo a una hija suya Dolores... Tampoco quiere oir habalr de Lus, ni de Elvira, ni de Sol. Espero que sea niño y será el cuarto o quinto Diego consecutivo.

Un beso, Miriam G.

Superwoman dijo...

Hombre, lo de ser original es más que nada para evitarte la escena en el parque de llamar a tu niño bocata en mano y que un grupo de peques se vuelva a comerse tu chorizo ;)

Dile a tu señor marío que hoy en día Lola es un nombre con entidad propia, que no hace falta ponerle a la niña Dolores... Me sigue encantando Luz y pega mucho con Candela. Bromas aparte, me tienes en ascuas, a ver lo que se decide a ser "Paquito".
Un supersaludo

silvia dijo...

No creo que haya que darle tantas vueltas a los nombres, al final atenderan al que les describa mejor en cada momento independientemente del que ponga en si DNI o pasaporte. De hecho hay gente a la que tardas años en saber su nombre, si es que llega a conocerse.

Eso si, dado que al principio hay que llamarse de alguna forma mejor que sea corto y comodo.

Manuel Márquez dijo...

Deduzco, compa Superwoman, que Supergirl se llama Rosa, o Rose. ¿Es así, o no doy pie con bola tampoco en esto...?

Un fuerte abrazo.

Superwoman dijo...

Silvia, creo que tienes mucha razón, pero el tema es que te quedas encadenado al nombre que te ponen tus padres, aunque sólo sea por motivos burocráticos, toda tu vida.

No Manuel, lo de la rosa va porque los dos poemas tratan sobre lo trascendental (o no trascendental) que es un nombre. He dado pistas, pero no muchas. Si tienes curiosidad te lo mando por correo.

Un supersaludo

Melisa dijo...

A mi también me has dejado con curiosidad por saber los nombres de tus peques.

Te puedo pagar a cambio con la misma moneda :)

Superwoman dijo...

No es secreto de sumario, eh... sólo una de las maneras de mantener la superidentidad a raya ;).
Lo de la inspiración celestial es una pista.
Un supersaludo

Celestya dijo...

Pues me temo que lo del nombre es más importante de lo que imaginamos y no hay duda que a los hijos de padres con poca cabeza no se les tiene que olvidar.

El mío no es tan habitual y el de mi peque, lo único que pedía, es que no se pudiese convertir en disminutivo, pues es una cosa que siempre he odiado, que te reduzcan el nombre que, al fin y al cabo, es una seña de identidad.

Elena dijo...

Y lo curioso del caso es que, con el tiempo, nos acabamos pareciendo al nombre que de forma espontanea o muy meditada nos pusieron.

Anónimo dijo...

A mí me gustaría que como los indios nuestro nombre no viniese dado por los padres sino por los acontecimientos importantes de nuestra vida o nuestros rasgos.
Mi peque lleva el nombre de la calle donde fue concebido. Y si hubiese sido niña se habría llamado como el río de la ciudad donde nació.
Lo que sí es importante para titiriteros itinerantes como nosotros, SuperW, es considerar como suena el nombre elegido en otros idiomas. He conocido a un Willy, a una Fanny y a una Concha que no sabían donde meterse cada vez que tenían que ser presentados. Hasta un Jose con acento andaluz al que los alemanes llamaban Pantalones.
Besitos,
Molly Bloom

Superwoman dijo...

Celestya, lo de los diminutivos y los motes es sangrante y lo peor de todo es que se pueden hacer con cualquier nombre, incluidos los cortos que no parece que lo tengan (me viene a la mente un Raul, al que le llamaban "Ruli" en los campamentos).

Elena, ¿tú crees? La verdad es que estoy en el punto de mi vida en que todo se me vuelven dudas y creo que he pasado demasiado tiempo con mi nombre para sentirme a gusto sin él... ¿será eso a lo que te refieres?

Ay, querida Sra. Bloom... que bonito el río, qué bonito el nombre ;) El mío en Alemania tiene una cierta connotación, por aquello de Marlene Dietrich... en fin, lo cierto es que me conformaba conque sonasen bien en inglés, alemán y español... ya he viajado lo bastante como para saber que probablemente en algún dialecto africano mi nombre significa "mujer de pocas luces".
Un supersaludo

Emma García dijo...

Es la primera vez que opina pero soy una fiel seguidora.
Lo del nombre de miheredera no fue un quebradero de cabeza porque transijí mi primera opción (vale, Mencía en Galicia es un vino) pero con la segunda fue y fue. Corto y sin diminitivos.
tres años después, un nombre de tres letras tiene unos cinco aumentativos distintos, todos más largos que su nombre.

besitos de esta nueva comentarista

Superwoman dijo...

Bienvenida emma. Eso de que de verdad haya gente (aparte de los amigos) que lee el blog me pone muy contenta :D.
Un supersaludo

(Ir)Responsable también de esto...