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Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.

jueves, agosto 19, 2010

Varias caras, todas a mi ver de un mismo problema...

Lo que te pasa cuando no tienes tiempo para escribir regularmente es que algunos temas se van quedando en el tintero. Y finalmente un día te decides a resucitarlos porque ves que la idea que subyace en todos esos temas, en el fondo, es la misma: que cada vez nos dedicamos menos tiempo, dedicamos menos tiempo a nuestra humanidad, a lo que nos hace personas.

Empecemos diciendo que en casi todas estas noticias lo que me llama la atención es cómo se desarrolla el debate (o en algunos casos, la falta de debate) en el periódico. No sé si empezar por orden cronológico directo, inverso o no seguir orden alguno:

Empecemos pues, con la historia del llamado azafato impaciente. Os cuento, un auxiliar de vuelo de una compañía aérea yankee después de intentar mediar en la disputa entre dos pasajeros recibe un golpe en la cabeza y encima le insultan. Decide autodespedirse de manera rápida y baja del avión por la rampa de emergencia con una lata de cerveza en la mano. Lo que más me impresiona en toda la noticia son los comentarios: la gente parece estar hasta el gorro de que la traten mal, tanto los que atienden como los que son atendidos.

Siguiente en la frente, esta me la he encontrado hoy mismo en el periódico y va de hijos que pegan a sus padres. Vuelvo a centrarme en los más de 200 comentarios que la acompañan donde el eco más predominante parece ser la apología del guantazo a tiempo. Vuelvo a detectar demasiada crispación pero también veo que la gente está harta de sentirse agredida (y a la vez, no aguanta ni un pelo).

Claro que para crispada, la americana de los nuggets de pollo. En este caso es que sobran los comentarios.



Para crispación comparable, pero más calmada, la mía, que desde hace como tres semanas en El País tienen en portada en el apartado de salud esta nota de prensa sobre la mortandad en el parto en casa. (Os cuento, aunque no sea el tema del que estoy tratando, que en el estudio incluyen todo tipo de partos, incluídos aquellos de niños prematuros que nacen sin dar tiempo a su madre a desplazarse a un centro sanitario. Eso, señores, podrían igualmente no haberlo calificado de parto en casa sino de accidente doméstico. Igual hubiera sido para clamar al cielo).

Por último, la noticia que me hizo empezar con toda esta cadena que parece de momento un despropósito: El Parlamento Británico ha realizado un estudio indica que la homeopatía carece de base científica. Y aquí vienen el primer comentario en el que me fijé: un doctor que afirmaba que a él le parecia muy bien que "un grupo de memos (y cito de memoria conservando el espíritu aunque no las palabras) se medicase por su cuenta, puesto que así su consulta quedaba libre para aquellos que verdaderamente estaban enfermos y la necesitaban".

Y es que, salvando por el tono (el hombre podría haberse ahorrado el insulto y el retintín de superioridad), da en el clavo. La mayoría de las enfermedades, de los impedimentos de la sociedad moderna, parecen ser más de tipo psicológico y social que de tipo patológico. Yo no creo en la homeopatía, pero sí en algunas otras terapias algo "alternativas" para casos de enfermedades del alma. Y me parece que los terapeutas naturales tienen algo que los médicos han perdido: capacidad de escuchar y tratar al paciente globalmente. Algo que hacen las comadronas que realizan partos en casa y que no se permiten el lujo de hacer en los hospitales: la capacidad de establecer un vínculo humano. Una capacidad, que a juzgar por la manta de comentarios en todas las noticias anteriores, necesitamos recuperar urgentemente.

Y al médico, dejemos que vaya el que de verdad está enfermo.

4 comentarios:

Mamareciente dijo...

Pues ninguna de las noticias que comentas tiene desperdicio...

Manuel Márquez dijo...

Pues, la verdad, compa Superwoman, creo que todas las noticias que reseñas ilustran a la perfección esa enfermedad tan de nuestro tiempo, que no es sino el fruto, entre otras cosas, de esa aceleración permanente en que parece que queremos estar siempre inmersos (o, si no queremos, parece que no somos muy capaces de combatir...). Una pena, desde luego. Y el que esté libre de pecado, desde luego, que tire la piedra aquella (la primera, la segunda o la que toque...). Por cierto, chapó para la ilustración que usas para tu artículo: un prodigio de adecuación....

Un fuerte abrazo y buen verano.

Paula dijo...

Bueno... como están los ánimos. Sólo voy a hacer un comentario sobre la noticia acerca del parto en casa. En general suelo ser bastante excéptica con este tipo de estudios, porque me da la sensación de que se diseñan de antemano para obtener el resultado que interesa a quien lo encarga. Pero mi pregunta es: ¿En todos los partos planificados en casa que se han considerado, la decisión se ha apoyado en criterios médicos, y se ha llevado a cabo con todas las garantías?
Porque me da la sensación de que, en algunos países, como puede ser USA, puede haber quien recurra al parto en casa porque no le quede más remedio, ya que no tenga dinero para pagarse la atención hospitalaria. (No sé, a lo mejor estoy diciendo una barbaridad, porque desconozco el tema, si es asi que alguien me corrija.)
A donde quiero llegar, es que, opino que parir en casa debe ser una decisión coordinada con los expertos que te van a asistir, y garantizando siempre una seguridad. Pero si entre esos criterios se mezclan influencias de tipo económico... Ahí tenemos un sesgo más que fundamental.
Vamos, digo yo.
Porque no es lo mismo elegir un parto en casa si y solo si las condiciones son apropiadas, que hacerlo porque no te queda otra.

Superwoman dijo...

Gracias por los comentarios, con lo baja que está la cosa en agosto, se agradecen.

Por supuesto, Paula, tienes mucha razón en lo que puntualizas. En USA hay mucha gente que recurre al parto en casa en condiciones que no se aceptarían en Europa, pero no siempre el problema es económico, sino que muchas veces es de falta de opciones (por ejemplo hay estados o médicos que no pueden ofrecer una prueba de parto porque su seguro de responsabilidad civil no se lo permite. O es cesárea, o es cesárea. Y ante estas, la gente se arriesga al parto en casa sin supervisión o con parteras tradicionales no preparadas para emergencias). En Europa no es así. Las comadronas son profesionales de lo que hacen y están preparadas para atender las pocas emergencias que surgen y ayudar hasta el traslado al hospital cuando es necesario. No creo, ni aquí, ni en USA, que ningún profesional atienda un parto en casa con un factor de riesgo real (hay casos dudosos, ¿son un parto gemelar o un PVDC realmente más arriesgados?) únicamente por motivos económicos, porque se la juegan. En fin, un tema muy complejo...

La pena es simplificarlo y dejar el titular bien a la vista tres semanas. Porque la visión de lo que es un parto en casa está sesgadísima en España. La mayoría de las veces escuchas cosas que te darían risa (la comparación con España antes de la guerra o el tercer mundo, gracias al cielo, va bajando pero las famosas historias de las ambulancias a la puerta y truculentos traslados siguen siendo circuladas sin ningún empacho), si no fuera porque a veces vienen de la boca de profesionales de la Ginecología, que se supone que tendrían que estar lo suficientemente enterados como para comparar "peras con peras". Tengo todavía por ahí la documentación que me dieron para el nacimiento de SB, sobre los requisitos necesarios para un parto extrahospitalario seguro. A lo mejor en alguna vena os lo pongo, o se lo paso a Mireia que tiene un blog cargado de información sobre el tema.

Un supersaludo

(Ir)Responsable también de esto...