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Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.

domingo, febrero 21, 2010

Se puede decir más alto...

... pero como es costumbre con el señor Rodríguez Ibarra, más claro no.

El artículo sobre los derechos de autor que aparece aquí ha batido un record de comentarios en la red del periódico de tirada nacional en el que aparece y os llamo la atención sobre él por si os lo habéis perdido en su día, porque apartando el rifi-rafe con el también señor Muñoz Molina que creo que sobra, describe a la perfección lo que hay en torno a los derechos de autor hoy en día.



La cultura, como defiende muy bien exactamente igual que todo lo demás, se alimenta de la experiencia de generaciones pasadas. Los derechos de autor tienen su razón de ser en la protección de la reproducción y el respeto al trabajo ajeno. Y no me parece mal porque yo misma creo. Sé lo que cuesta el proceso de creación, sé lo que cuesta sacar una idea de la nada y lo que molesta ver reflejada esa idea por otras personas sin ningún tipo de reconocimiento a mi trabajo.

Pero el problema es que nos estamos volviendo (con perdón por la salida de tono) imbéciles con el nivel de protección que queremos dar. Y sí, la cosa me toca de lleno porque por poner un ejemplo personal, de repetir ahora mi tesis doctoral en algunos países, tendría que contactar una por una a todos los dueños del copyright de las fuentes bibliográficas que utilicé en su momento (116 entradas, ni más, ni menos) para pedir permiso expreso de reproducción (ya no me bastaría el tener el reconocimiento a la versión utilizada mediante referencia bibliográfica)...

En lugar de un fenómeno creativo el proceso se ha convertido en una trama burocrática en la que perdemos todos. No estoy diciendo que la cultura sea libre, ni estoy abogando por el todo vale. Pero hay un lugar intermedio y o nos espabilamos buscándolo, o la cosa pinta negra para la evolución cultural de la especie.

6 comentarios:

Titajú dijo...

Este es un tema complicado.
Según las SGAES, si yo hago una canción, la canción es mía y ojito con lo que haces con ella.
Pero si lo que yo hago es un jersey, o invento un plato culinario nuevo, pues a joderse tocan porque todo el mundo puede llevarlo o hacerlo.
Si tanto hay que respetar los derechos de autor, perdones que proteste pero, ¿por qué me he pasado años comprando un LP o un single por una o dos canciones, teniendo que padar el disco entero cuando la mayor parte de sus canciones eran infumables? ¿Por qué, cuando mi padre grababa cintas vírgenes con nuestras cosas para escucharlas en el barco, teníamos que pagar un canon, porque ya se nos suponía el delito de grabar música?
¿Por qué cojones un tío, por el hecho de hacer una canción apetecible, tiene que hacerse millonario?
Esto ya ha conseguido dos cosas en mi casa: aquí JAMÁS se escucha música española ni se ve cine español (esto último es fácil, siempre ha sido infumable). La música española que se escucha es la de mis antiguos lps o cds, todos comprados a precio de oro en su día, y todos originales.
Y también se ha conseguido otra cosa; y es que yo, que jamás me he bajado una película ni una canción (como no sea para colgarla en el blog), antes de pagar por ir al cine o por oír música, me quede en mi casa haciendo otras cosas.
Contra el abuso, desprecio total.
Por cierto, hay dos cuentos míos circulando por ahí, y me importa una mierda.
Que los disfruten.

Superwoman dijo...

Coño, a mi no me importa una mierda, ya los estás mandando por .pdf a la dirección de abajo ;)

En todo lo demás, casi exactamente my feelings. Yo soy pirata honrada: me bajo las cosas por internet o las escucho primero en myspace y luego decido si me merece la pena pagar por lo que sea o no. Tengo en mi casa un montón de cosas de Pixar que nos bajamos en su día porque creo que a esos chicos merece la pena hacerlos ricos... pero por Bisbal, pues lo siento pero no.

Un supersaludo

Clares dijo...

Pues anda que a mí. Yo sólo digo que a mí por mi trabajo sólo me pagan una vez, no cada vez que un crío al que enseñé a leer, lee un libro, por ejemplo. Currar, eso es lo que muchos no quieren hacer. Y no son en realidad los currantes los que se llevan los mayores beneficios, sino las multinacionales del ocio. Más directos y venta por internet, eso es lo que aterroriza a las compañías discográficas y demás. Esto tendrá que cambiar, o como tú dices, se va todo a tomar viento.

PMM dijo...

Ese es el quid de la cuestión, buscar , y encontrar ese punto intermedio. Sinceramente creo que es una cuestión de educación y civismo, que tardará en llegar, porque la gente cree que todo vale. Pero la solución tampoco es la actual, ni por asomo.

Superwoman dijo...

PMM, es que asi somos y asi nos va... vengo de no leer en el periodico la que se lio ayer con el festival de Eurovision... y que ha subido la audiencia. Por eso no tengo tele.

Clares, aysssss.

Un supersaludo

Manuel Márquez dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, compa Superwoman; ya llevo bastante tiempo pregonando que hay que ir a la búsqueda de nuevas fórmulas que conjuguen las intereses de todas las partes (que haberlas, haylas, tenlo por seguro), y sobre ello he tenido ocasión ya de escribir en extenso, tanto en mi cibercasa como en otras, cuando se ha planteado el tema. Pero, cuando no hay voluntad, es difícil; pasa como con los sacrificios ante la crisis, se estira la cuerda en la búsqueda de que sea siempre "el otro" (da igual quien sea...) el que peche con las consecuencias (y yo, a mantener mi status). Y así es muy complicado. De todos modos, cuando no quede más remedio, porque la cuerda esté a punto de romperse por algún cabo, ya verás cómo se sientan y se arreglan, seguro que sí...

Un fuerte abrazo y buen día.

(Ir)Responsable también de esto...