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Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.

jueves, diciembre 22, 2011

Este blog os desea un feliz solsticio de invierno

Porque a pesar de los pesares la vida sigue y encuentra la manera de florecer, porque para cada problema siempre suele haber una solución (o varias), porque como me recordó el otro día Superboy, "la gente buena" somos siempre más, porque las cosas buenas en este mundo no se han perdido, sólo hay que buscarlas con más atención de lo habitual...

Vamos, en definitiva, porque año tras año la luz vuelve a ganar a la oscuridad de la noche y damos otra vuelta en la rueda por estas fechas, este blog desea a todos sus lectores un feliz solsticio de invierno.

Otoño y agua

jueves, diciembre 15, 2011

SW 4-Nierenstein 4

No, no es ningun partido de futbol extranjero. Aqui sigo, echando los restos. Y nunca mejor dicho. Después de cuatro ingresos hospitalarios todos ellos pasando por quirófano (aunque tengo que confesar que en un par de casos, fue sólo por intervenciones menores: dormirme sólo me han tenido que dormir tres veces), seguimos en empate: han conseguido encontrar y fusilar a la piedrita de marrás con ultrasonidos, pero quedan restos. O sea, empate entre la piedra y servidora.

Así que aquí ando, bebiendo como para batir un record mundial, haciendo hasta casi el pino con tal de que salga y con más miedo que vergüenza en cuanto me duele un poquito de más. E intentando reírme del tema, estoy preparandome un regalito de Reyes adecuado, un bonito pisapapeles (de piedra):

Mi piedra riñón

Sé que os debo una entrada sobre toda la experiencia hospitalaria pero necesito digerir en soledad primero el bochorno de ser encontrada patas arriba por una manada de enfermeros. O dar gracias al cielo de no ser encontrada el otro día cuando en medio de semejante ejercicio me pegó un tirón que me dejó seca en el salón de casa. En definitiva, que cuando deje el trabajo y los calmantes, previsiblemente dentro de una semana, seré capáz de hacer la famosa "vela" sin descanso hasta que no quede ni un pequeño resto que buscar...



Os emplazo en Febrero para saber cómo quedó la fase de penalties...

domingo, diciembre 04, 2011

Tengan ustedes muuuuucha paciencia...

Empiezo a escribir esto desde un vagón de la Deutsche Bahn, reuniendo lo poco que queda de mis fuerzas y de la batería de mi portátil (tendría que estar currando, pero no quiero perder ninguna información relevante si la batería casca del todo). Cuando llegue a casa pienso ponerlo editando tan solo la ortografía y poniendo un par de fotos.

El viaje a ninguna parte

Llevo una semana de estas de “conozca usted Alemania a costa del trabajo”. Así que la verdad es que me costo ponerle titulo a esta entrada. He estado barajando varios (“Si hoy es martes, esto es Wiesloch”; “Extraños en un tren”; “El viaje a ninguna parte”...), pero todos ellos sonaban ya familiares y ocupados. Así que me he decidido por una frase que el amabilísimo revisor del tren que nos llevo el lunes de Hannover a Bremen no paraba de repetir. Sobre todo para agradecer esa amabilidad excesiva, que como la de la drama-mama, termino por hacernos reír a todo el tren (y eso que llevábamos un retraso considerable y en algunos momentos estuvimos parados en mitad de la nada debido a un accidente en la vía). En el viaje de vuelta, con dos horas de retraso acumuladas, casi que nos costo mucho mas reírnos cuando cancelaron el ultimo alta-velocidad a casa y tocó volver en un regional que paraba en el doble de estaciones.

Cualquier momento es bueno para sentar la cabeza

Pero al menos cuando ves al personal intentando cooperar en lo que puede, aunque no puedan solucionarte el retraso, disminuyen también tus instintos asesinos. Lo digo mas que nada porque acabo casi de provocar una rebelión, con linchamiento de revisor incluido, casi sin quererlo con una sencilla pregunta: ¿por que no funciona el enchufe que hay en mi asiento? La verdad es que el revisor era uno de estos elementos a los que les das un uniforme y se creen Nabucodonosor (el lunes, en las dos horas de retraso, aproveche para ver un vídeo de opera en el portátil... ¡sublime! el enchufe aquel día si funcionaba). Me ha contestado un poco soberbio que el tren no es una compañía eléctrica y que ya vería si en la siguiente parada se podía hacer algo (no ha debido de funcionar, el enchufe sigue sin dar corriente).

Si, voy a morir en breve

Digamos que yo llevo una semana muy mala, que hoy llego a la una a casa y tengo que levantarme mañana a las seis para ver a otro cliente y además mi arma favorita es la palabra (por desgracia en alemán la mitad del personal no me entiende las puyas, lo cual disminuye mucho el efecto deseado). Así que he considerado que era una batalla perdida de antemano y estaba demasiado cansada para lucharla... pero mis vecinos de asiento (uno de ellos también tirando de portátil) han decidido que no. Y se ha armado una pequeña marimorena (en un país mediterráneo, por algo semejante, se hubieran dado un par de os...). Aquí se han acusado mutuamente de frescura (casi sin levantar la voz, el cabreo se detecta sobre todo en en el tono vibrante), se han pedido la documentación mutuamente y el cliente presentara una queja en cuanto se baje del tren, casi seguro.

No es que la semana que viene vaya a ser mejor: en lugar de la compañía de ferrocarril, estaré en manos del servicio médico. Pero al menos, qué narices, planeo estar tumbada a la bartola y no moverme mas que para ir al servicio en un par de días, hay que mirar todas las ocasiones de modo positivo. Y tener ante todo muuuucha paciencia.

Se me acaba la bat...

viernes, diciembre 02, 2011

¿Sirve para algo un gobierno?

535 días sin gobierno... Lo escuché en la tele de un hotel en algún punto de esta semana. No ha habido muertos, ni heridos, ni grandes revoluciones... Vamos, que el país parece haber marchado todo lo bien que se podía esperar. Era algo que todos sospechábamos, que los políticos no sirven ni para hacer puñetas, pero es satisfactorio ver esos instintos confirmados por datos de campo. El mayor experimento de la historia de la democracia, toca a su fin ;)

Mi cuerpo anda también de desgobierno, dos semanas de curro a tope (ya os pondré cuando pueda algo que escribí el otro día en pleno tren) han provocado que las bacterias vuelvan a rondar sin control por él. Y el sueño que tendría que venir a fortalecerme, parece que también ha huído...

En fin, nos lo tomaremos con filosofía y con música (también belga, por cierto):

(Ir)Responsable también de esto...