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Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.

miércoles, diciembre 31, 2008

Un buen día

Dedicado a Superman (¡gracias!), porque su historia para este cuento era mejor que la mía...



La noticia se extendió como una llama por un reguero de pólvora, pasando de radio en radio: "A todas las unidades, necesitamos una escolta para el autobús 75... Una señora se ha puesto de parto en el autobús y hay que acompañarlo hasta el hospital".

La respuesta fue masiva: poco a poco una larga fila de coches patrulla se formó tras el autobús. Los motoristas se iban colocando delante, con sus luces y sirenas, guiando la comitiva. El resto de los vehículos que se cruzaban con ellos y los viandantes, miraban con asombro y acaso con un punto de prevención, aquella extraña e inexplicable caravana.

Pero aquella noche, todos los policías de la ciudad, pudieron sentarse en la cabecera de la cama de sus hijos y contarles cómo había sido el día en el trabajo.

FELIZ AÑO NUEVO

domingo, diciembre 28, 2008

Sensación de déjà vu

¿Por qué tengo la impresión de que la entrada que iba a escribir hoy ya la he escrito en algún momento?

Entre ésto y la bonita estampa navideña que nos han mandado desde el Medio Oriente, es que no me sale una entrada entrañable (como dice el Rey en su discurso) hoy.



El mundo se ha vuelto loco. Voy a ver si sigo abusando de los embutidos de mis Superpadres, morir de un ataque de colesterol este año parece mejor idea que nunca.

miércoles, diciembre 24, 2008

¿Por qué soy como el grinch que odia la Navidad?

Me he dado cuenta últimamente de que en todas las discusiones que me meto termino siendo un nudo de contradicciones. A la gente le suele extrañar que me guste el sistema pero que despotrique de como está funcionando en la actualidad... no sé si lo único aceptable es la rebeldía total o si simplemente, cansada, fastidiada y poco lúcida, como me encuentro en la actualidad, me resulta mucho más difícil explicar mi ya de por sí complicada actitud ante el mundo.

Por una parte estas fiestas son la única oportunidad anual que tenemos en muchas ocasiones de ver a familia y amigos que dejamos atrás en el afán de volar por el mundo. Y eso me gusta, sinceramente no puedo dejar de desear que lleguen estas fechas para poder volver a encontrarme con un sistema de referencia querido y conocido...



Por otra parte soy consciente de que estas fiestas se han convertido en aquello que nunca debieron ser. Leía el otro día la entrada de Rachel (que está pasando las Navidades en Inglaterra pero trabaja de comadrona en Malawi) en "Birthing a Dream" y el fragmento que os traduzco me ponía los pelos de punta, porque es exactamente lo que siento cuando llegan estas fiestas... y desgraciadamente siempre he pertenecido a una sóla de estas realidades. Y me gustaría siempre que no se convirtiera en derroche desenfrenado...

Después de hacer una pequeña excursión al centro comercial cerca de casa, me encuentro afectada por toda suerte de sentimientos confusos y emociones y no puedo dejar de pensar en mi vida en Lilongwe tan diferente, tan lejos de lo que estoy viendo y viviendo estas pocas semanas. Miro a la gente que se apresura a mi alrededor realizando sus compras de Navidad y que parece ignorar por completo lo que ocurre en Malawi a mis mujeres y bebés pobres. Quiero gritar y chillarles que dejen de gastar su dinero en trivialidades, ¿qué importancia tienen? No se dan cuenta de que a pocas horas en avión la gente está sufriendo, está hambrienta, no tienen nada, no hay regalos, no hay chocolate, no hay almohada donde apoyar la cabeza, ni zapatos para ponerse en los pies. Diferentes países, diferentes realidades.


Me gustaría poder salirme del círculo vicioso, pero no lo hago. Ayer estuve en un centro comercial, comprando libros para los más peques de la casa (esa es mi pequeña rebeldía, siempre seré la tía que regala juguete puramente educativo). Sentía esa misma sensación de estar metida en medio de una locura y no saber como escapar.

Y a pesar de eso, me gusta la Navidad: las risas de mis hijos, la familia entera reunida (en mi caso, la que queda sentada en la mesa, bien avenida), los olores, las tradiciones...

Feliz Supernavidad a todos, aunque sea un poco contradictoria...

miércoles, diciembre 17, 2008

Hemos ganado una batalla, pero ojo con la guerra...

Y me parece a destacar que la batalla ganada sea porque muchos eurodiputados han votado siguiendo su conciencia y saltándose la disciplina de partido... es una de las cosas que me parece más nefasta de la democracia tal y como la conocemos los españoles, las listas cerradas...

Pero ojo, que en 90 días, se vuelve a discutir y votar... Seguro que encuentran algún agujero por donde meternosla. Porque hasta ayer mismo, esta noticia se había olvidado por completo.



Y sólo nos faltaba que los pesados estos del teléfono tuvieran 65 horas semanales de trabajo... (La ilustración es de Cathy Willcox, tomada del Sydney Morning Herald)

viernes, diciembre 12, 2008

Amiga invisible

Pero que maravilla, como has acertado...



Por cierto, este es el paquete que tenía en Correos... la funcionaria no movió ni una ceja al ver el justificante que usaron los Supernenes para sus trabajos manuales.

miércoles, diciembre 10, 2008

¿Con qué cara...



voy yo hoy a Correos a recoger hoy este certificado?

sábado, diciembre 06, 2008

Masoca sí, suicida no

Soy muy mala enferma. Creo que por eso pocas veces me pongo seriamente enferma... no, no me refiero a esos pequeños achaques como la alergia, la tos y los mocos que fastidian un poco, pero al fin y al cabo ocurren en las mejores familias. Me refiero a que tengo que verme prácticamente a las puertas del delirio para echar el freno y guardar cama (y aún así, me cuesta). Y a Superman le cuesta todavía más, menos mal que él es casi inmune a los virus (en diez años que vivimos juntos sólo le he conocido tres bajas laborales y una de ellas ha sido por mala postura). Yo he caído un poco más a menudo, pero puede que tenga sus razones lógicas. Y los Supernenes lo mismo. Hace cinco años que campan por casa... toses y mocos están a la orden del día, pero lo peor que hemos pasado ha sido la varicela y una única vez, ha habido que darle antibiótico al pequeño.

Creo que existe algo más que una relación de causa y efecto entre el hecho de que los malos enfermos nos enfermemos menos. En parte, está el ámbito temperamental y genético: solemos venir de una familia de tan malos enfermos como nosotros (yo he visto a mi Supermadre intentar salir de casa con 39 de fiebre mientras mi Superpadre la detenía en el recibidor, poniéndola de loca para arriba... creedme, esas son cosas que no se olvidan); aprendemos desde pequeñitos a desdeñar todo tipo de pastillitas y remedios milagrosos: primero las cosas se curan con paciencia y hierbitas. Y si así no funciona, aspirina... Si va a más, pues siempre hay tiempo de buscar un médico; y por supuesto, no hay dolor... el dolor empieza en el punto en que uno no puede abrir el botiquín para encontrar la aspirina. Hasta entonces es un poco de malestar, soportable e incluso necesario para que el cuerpo se curta en esas lides (y eso os lo digo yo, pequeños, que puedo presumir toda chula de haber parido un niño sin epi, cosa que a los hombres les suele dejar blancos y a las mujeres las divide entre la envidia y el "tonta-que-eres-por-no-usarla"... que no deja de ser otra forma solapada de envidia).



Cuando eres de mi plumaje, prefieres no visitar al médico. Porque a no ser que tu médico te conozca, cada visita al médico es evitar el caer en la tentación. Porque muchos no son así, pero siempre está aquel que te dice eso de: "Mira, no te veo nada, pero te voy a mandar unas pastillitas para x, que te lo veo y" (siendo "x" normalmente la tensión, el colésterol o cualquier otro problema menor e "y" alto, descompensado, bajo... o cualquier otro palabro que suene suficientemente amenazador). Normalmente me niego con buenas palabras y con la promesa de intentar compensarlo todo primero a través de la dieta mediterránea y el ejercicio. Tengo eso sí, como os he dicho, mi dosis de remedios blandos que sé que funcionan para los casos desesperados: paracetamol, ibuprofeno y un par de remedios herbales encontrados en la farmacopéa alemana y que valen su peso en platino. Pero me va bien con esos pequeños remedios.

Pero por supuesto, soy masoca, pero no suicida. Por eso me repatéa que siempre los médicos me comenten lo de tener que tomar antibiótico como quién convence a un niño de cinco años de la necesidad de comerse el brócoli para aprovechar las vitaminas que tiene. Sé perfectamente lo que implican unas placas de pus en la garganta (por cierto, no os lo había contado, los casi 40 grados del otro día eran anginas). Una infección con bacterias. Y a las bacterias sólo se las mata con un ciclo de antibiótico. Completo. Porque si no lo completas pasan las cosas que pasan después.

Pero sobre todo, como os decía antes, creo en el poder preventivo de la risa... Las cuatro o cinco infecciones fuertes que ha conocido este cuerpo desde que me fuí de casa de mis Superpadres, siempre han coincidido con periódos de estrés laboral inmoderado y una sensación de frustración y autoestima baja hasta los suelos a costa de algún tema pendiente. La baja que le he conocido a Superman, coincide en el patrón (generalmente he de decir que él, es más feliz que yo... los motivos me los callo).

Supergirl ha venido a regañarme por no estar debidamente tumbada, descansando. Es lo peor de tener tres enfermeros, que siempre hay uno que te pilla haciendo lo que no debes. El primer post recuperada, será glorioso.


PS: Menos mal que puse al principio del post que SM era "casi" invulnerable a los microbios... porque ha caído esta mañana él también... A ver, que salga el gracioso que nos ha puesto la kryptonita en el fregadero...

miércoles, diciembre 03, 2008

39.5

No recuerdo haber tenido tanta fiebre en toda mi vida...

(Ir)Responsable también de esto...