Sed sinceros, dos frikis como nosotros a menos de cien kilómetros de distancia del centro espacial Johnson... Sabíais de antemano que este post iba a salir. Y si no lo sabías es porque eres uno de los pocos lectores de este blog menor de treinta años y no sabes de que te estoy hablando...
Houston es una ciudad por la que hemos pasado sin pena, ni gloria. Aparte de visitar a algunos amigos de mis amigos que han sido los que han hecho de la ciudad algo interesante, es una ciudad que no parece destacar por nada en particular: una llanura inmensa, un centro urbano cuidado y bonito, edificios altos, muy altos... Nada que destacar.
Por tanto es lógico que el punto álgido de la visita a Houston, al menos para nosotros, haya sido el
centro espacial Johnson. Si tienes mas o menos mi edad, sabrás que la primera palabra que se pronunció desde la superficie de la Luna fue "Houston" y que este es un lugar de peregrinación para todos los que miran hacia el cielo y ven algo mas que nubes porque desde el centro de control se realizo el seguimiento de todas las misiones
Apolo y
Gemini. Si tienes mas de veinte años y eres fan de Tom Hanks,
este es el "Houston" al que llamaban desesperadamente los que tenían un problema.
Nos lo pasamos como enanos (de hecho, creo que ninguno de los Supernenes lo disfrutó tanto como nosotros, a pesar de estar impresionados por ver cohetes tan grandes). Lo mejor de todo fue que la visita ha coincidido con uno de los
hitos que le esta devolviendo al centro Johnson y a la NASA en general al punto de mira científico internacional. Ha sido una gozada escuchar de primera mano lo orgullosos que estan, los planes que tienen para seguir investigando en Marte.
Si eres un lector de este blog menor de diez años, piensatelo... una de las cosas que nos contaron es que siempre andan buscando gente inteligente para trabajar allí ;).