¿De verdad son ya las seis de la mañana y ha sonado ya el despertador? Bueno, toca levantarse, llevar a los niños al cole, correr a toda prisa al curro, cumplir con la empresa y con la Patria y si queda algo de tiempo, escribir el blog ese en el que me he metido...
Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.
Tengo este vídeo hace semanas en el disparadero y le voy a dar salida coincidiendo conque hoy se acaba de montar la de Zeus en mi oficina (se me acabo la paz) por distintos motivos:
* 1: a un colega no le gusta nuestro trabajo, malo pero inevitable; * 2: otro colega esta en el hospital porque le ha dado un infarto, peor y totalmente evitable si ciertas cosas estuvieran mejor regladas, porque hoy yo me siento estallar con la presión que me ha producido el apartado 1.
Lo tengo en el disparadero porque muchas veces se me tacha de ser negativa en exceso (lo soy) y de que eso no me ayuda a progresar. Y yo no lo veo así, yo creo que la gente como yo tiene que trabajar en sus miedos a nivel individual, pero es necesaria nuestra existencia para la supervivencia del grupo. Gracias a nosotros, que siempre vemos la posibilidad del fallo crítico en el sistema, las peores tortas se evitan.
Os lo pongo sin más y me voy a limpiar mierda de los establos de Ugías:
Pero me da igual que sea una manipulación. Yo también soy madre. Yo también querría que si Supergirl es secuestrada y obligada a prostituirse y/o Superboy es secuestrado, obligado a usar una metralleta contra su padre y contra mí el mundo entero fuera un clamor contra ello. Por no mencionar que un grupito no despreciable de personas de repente se han enterado de la problemática de los niños soldados, de las movidas políticas que hay en África y ha puesto a Uganda en el mapa... Y encima hemos tenido la suerte de que lo han hecho en Internet, donde precisamente el flujo de información es más grande y ya nos hemos podido enterar de porqué de repente Uganda vuelve a ser tema de moda.
Dos conclusiones: prefiero dejarme manipular por esto que por la manía anoréxica de Karl Lagerfield y no he necesitado comprarme ni el kit revolucionario, ni pulserita, ni nada... me basta con compartirlo y ya veré hasta dónde llego cuando profundice más en la información.
EDITO: Veis, sabía que esta entrada me iba a servir para algo. Acabo de acordarme de que una persona que conozco, que lleva implicado en este tipo de temas desde que yo le conozco al menos, corre la semana que viene un maratón por Maputo... es que es un chico jóven y que jugaba al fútbol mientras que nosotros nos dedicábamos a beber Guiness y claro, eso se nota... Podéis ayudarles con una pequeña donación o si queréis más información sobre el proyecto entrar en: Habitáfrica. Espero que os convenza. Y difundid el mensaje en la medida en que os sea posible...
No te quejarás, "segundo hombre de la casa", con esto tienes alas para correr un par de kilometritos más.
Se supone que estoy buscando la parte Zen de mi vida. Confirmado que todos mis problemas de cuello y espalda vienen dados por la tensión, he decidido que me voy a sofocar mucho menos y voy a dejar que las cosas me resbalen bastante más... Bueno, si es posible encontrar tu lado tranquilo mientras te bebes el café, vigilas que los Supernenes se peinen y se pongan el abrigo e improvisas una entrada como terapia para la mala leche...
Porque todavía estoy superando el cabreo porque no pude ejercer mi derecho al voto. Como ciudadana residente en el extranjero tengo menos días de preparación, se ve, que el resto de los ciudadanos(o dicho de otro modo, se me impone el votar por correo y el plazo se acabó el día 15.11 o ir a la Embajada a votar en día de diario) y encima Correos se empeñó en dejar la cosa reducida a dos días: el aviso para recoger las papeletas nos llega el día 12 por la mañana, que es sábado. La oficina abre hasta las doce pero nosotros tenemos piscina y biblioteca con los niños. El lunes estamos hasta arriba de curro, con lo cuál na. El martes, cuando como una ciudadana responsable me escapo del trabajo para llegar justo a las seis y media a recoger mi sobre electoral (no es ninguna exageración, me cerraron la puerta a ras de espalda... SM que estaba atando la bici detrás de mí, ya no pudo entrar y menos mal que accedieron a darme su sobre) es demasiado tarde.
Así que ya lo sé para la próxima vez, tener una vida es incompatible con el ir a votar. O quizá no, quizá para algo así de importante debería de establecerse un marco mínimo de tiempo en el que se garantice la llegada de los envíos (al menos, un par de semanas, ¿no?). Porque tampoco es moco de pavo que te lleguen las papeletas y sin tiempo siquiera para pensar tengas que mandarlas, si estás indeciso.
Te cedo la palabra, Ruth. Te cedo esta entrada especial en 11.11.11 a las 11:11... Me gustaria creer en la magia y pensar que de verdad es un numero afortunado, que puede ejercer el sortilegio para que ni tus crios, ni ningun niño en este mundo tenga que sentir el dolor de verse separado de su madre por razones ajenas a el y evitables.
No me puedo imaginar que mis hijos, que tanto se parecen a esa descripcion que haces de los tuyos, pudieran faltar un dia. Y menos de la manera en que faltan los tuyos... De todo corazon, espero que vuelvan.
Ayer mismo SM y yo (que somos unos frikis de cuidado) nos entreteníamos viendo la publicidad del nuevo lanzamiento de Apple y pensábamos dos cosas: que el concepto es genial pero para nosotros llegan tarde (puesto que la Superfamilia, en un renovado intento de no perder los papeles y organizarse a pesar de tener una de las peores conexiones en el mundo civilizado, hace tiempo que le vendió el alma a otro diablo) y que al anuncio le faltaba un poco del carisma del padre de la criatura.
Así que leer hoy en la prensa que ayer perdió la batalla contra el cáncer (sí señores, se llama cáncer no "una larga enfermedad") me ha llamado más la atención todavía.
Mi Supermadre me dijo una vez que hay que tener mucho cuajo para hablar mal de un muerto y aparte de que no lo tengo, hay poco o nada de malo que decir. A pesar de que no me gusta el concepto de software cerrado que tiene Apple, entiendo las razones que subyacen a su decisión empresarial. Y aunque no sea usuaria de casi ningún producto de la manzanita (*) he de agradecerle a Jobs su talento para mejorar tendencias, para establecer conceptos creativos y a título personal, las mejores horas pasadas en el cine en los últimos veinticinco años de mi vida (es uno de los padres, o más bien padrino, del proyecto Pixar).
No voy a integrar (pero sí pongo dónde podéis encontrarlo) el famoso discurso de graduación en Stanford. Cualquiera puede ponerse delante de un grupo de estudiantes y soltarles una lista de topicazos semejante. Lo que hace el discurso de Jobs diferente es que él siempre permaneció hambriento de creatividad, dispuesto a probar, aplicando lo aprendido y volviendo a sentir la curiosidad de un principiante combinada con su brillantez y la experiencia. Por eso hoy la noticia del día es ésta y no otra.
Ayer fue ejecutado en los Estados Unidos Troy Davis, un preso que llevaba veinte años en el corredor de la muerte. El caso no sería noticia de no ser porque muchos de los testigos originales del mismo han confesado con el paso de los años que la policía influyó en su confesión original (en un caso en el que no había ni arma del crimen, ni ADN).
No sé suficiente sobre el caso como para hacerme una idea de si Davis era culpable o no. Pero sí que creo que hay demasiados errores en la justicia. De hecho hay estudios que hablan de errores en cerca de un 70% de los casos. Y eso que estamos hablando de un país occidental con todas las garantías legales para el procesado. Se te pone la carne de gallina al pensar qué pasará en la mayoría de los países donde todavía hay pena de muerte y ni siquiera existen estas garantías legales.
Sin entrar, como repito, en disquisiciones sobre la inocencia o la culpabilidad de ningún caso concreto, leo en el periódico que en este caso sospechan que la petición de clemencia de la víctima se rechazó por la expresa petición de la familia de cerrar este tema. Ellos están convencidos de la culpabilidad de Davis y por eso se han manifestado así. Pero no sería la primera vez que tras años en el corredor de la muerte, se ha demostrado con pruebas materiales que la persona condenada no era el ejecutor del crimen. Casos en que la familia también estaba convencida de la culpabilidad del inocente y en que se podría haber enviado a esta persona al patíbulo sin mirar atrás.
La pena de muerte no tendría que existir en una sociedad civilizada. Razones secundarias para apoyar este planteamiento no faltan: no es justicia sino venganza; no aporta mayor seguridad, ni disminuye el número de crímenes por los que se aplica significativamente; no ahorra dinero al estado, es más cara una ejecución con garantías legales que la vida en prisión... Existen muchos motivos pero el principal es este, que la justicia es falible y la muerte es el único mal que no somos capaces de reparar de alguna manera.
El mapa de la aplicación de la pena de muerte a nivel mundial está tomado de la Wikipedia y está donada para reproducirse sin ningún tipo de condición.
Pues aprovechando la compulsión que me lleva a ir cerrando frentes antes de enfrentarme al quirófano, iba a contaros algo sobre energía, que tengo muy abandonado ese frente... pero he leído en la prensa esta noticia y me he acordado de que llevo también desde que lei esta entrada en el blog de Paco Nadal intentando comentaros el tema.
Empecemos porque no tengo nada contra las compañías serias de bajo coste: vuelo habitualmente usandolas y acepto que para ofrecer los precios que ofrecen tienen que recortar en servicios opcionales que en las compañías normales estan garantizados. Y su aparición en el mercado ha servido para espabilar a las compañías de bandera y evitar que por un trayecto normal y corriente de negocios le puedan llegar a sacar los hígados a la empresa si el billete se tiene que sacar de forma improvisada.
Pero lo de Ryanair no me parece serio y no tiene nada que ver conque intenten sacar dinero usando los trucos más viejos del planeta (como cobrarte por la tarjeta de embarque si no la llevas impresa de casa... todos sabemos quien cae con estas cosas, la gente que no son "frequent flyers". Pero como dicen por ahí, se supone que tu te lees el contrato antes de firmarlo).
No, lo que me molesta de Ryanair es que usan una serie de irregularidades por defecto para abaratar el precio, que aunque sean legales, no dejan de ser aprovecharse de manera abusiva de la competencia. Casi únicamente vuela a aeropuertos en los que recibe una fortisima subvención (y que de otra manera no hubieran sido rentables como indica el artículo... y es cierto que ahí la gran culpa la tienen los políticos que han decidido abrir un aeropuerto y una universidad en cada esquina en lugar de racionalizar la inversion, pero como dicen los ingleses: "it takes two"... si compañías como Ryanair no existieran, la demanda de estos aeropuertos no habría subido como la espuma). El que su equipaje de mano sea más pequeño que el standar de las demás compañias no es casual (así te hacen facturar la maleta, cobrando por ello). Y el que vuelen justísimos de gasolina aunque cumplan los mínimos legales, es la crónica de un disgusto anunciado.
En definitiva, Ryanair es el tipico ejemplo del "listillo". Ese que tuerce las normas sin llegar a hacer un daño irreversible o irreparable: el que se cuela en el metro, el que cobra o paga en negro, el que no respeta las barreras físicas si no tiene un policía delante para multarle... Y lo malo es que en países como España o Irlanda, el listillo sigue contando con muchos admiradores que piensan que ojalá pudieran ellos hacer lo mismo, sin darse cuenta de que los listillos son un cáncer que termina minando al propio sistema en el que vive.
Y lo mismo ocurre con los productos de bajo precio. No podemos pretender vivir con un estilo de vida europeo, pero con las reglas de juego de los chinos. O una cosa u otra.
Yo no vuelo con Ryanair por principio, porque creo que hay actitudes que como cliente y como persona se tienen que penalizar. A los que defienden a la compañía indicando que ellos vuelan bueno, bonito y barato gracias al Sr. O'Leary no les voy a impedir que lo sigan haciendo... pero por favor, sin subvenciones, no con el dinero de mis impuestos. Porque si Ryanair se puede permitir ofrecer los precios que ofrece es porque recibe estas subvenciones y eso es competencia desleal. Creo que las compañías de bajo coste que están apostando por construir flotas sólidas, formar a sus empleados y volar a destinos rentables no deben ser penalizadas por culpa de estos listillos de turno. Porque yo, particularmente, quiero que los chinos adopten algunas de nuestras reglas del juego y no al contrario.
La primera foto es resultado de mis desvelos (y los de Mariló de mamisetta, intentando enseñarme) con la cámara. La segunda es una foto de propaganda de Ryanair.
Últimamente leer el periodico se está convirtiendo en toda una aventura... es necesario tener una sangre fría y una capacidad de raciocinio impresionante para no dejarte llevar por el pánico. Y es que si no te paras a leer más que los titulares, daría la impresión de que el fin del mundo está llamando a nuestras puertas.
Como muestra un par de botones:
Tragedia en Japón: Pues sí, está claro que no lo han pasado, ni lo están pasando bien. Y está claro que la situación de las instalaciones nucleares en Japón después del terremoto está pasando por unos momentos realmente difíciles. Pero precisamente por ello, se debería tener especiales escrúpulos a la hora de reportar los hechos... Espero de todo corazón que los esfuerzos que se están haciendo por contener la radiación den fruto y esto se quede en un "susto nuclear". Pero me preocupa mucho la tendencia japonesa a "ocultar datos" a los superiores (especialmente los datos "desagradables"). Mis compis de curro, que son expertos en este tipo de asuntos, dicen que hay simulaciones por ordenador en que en casos como este, la vasija ha resistido. Crucemos los dedos.
Bebés robados:Un caso, uno sólo, en el que se ha probado que a una familia se le dijo que su bebe estaba muerto y ha aparecido a posteriori con vida. Con esto no quiero negar que existiera alguna trama de desalmados que se dedicaba al tema, ni echar tierra sobre el asunto, ni nada parecido. Pero el especial de El País me ha decepcionado porque mezcla las churras con las merinas: casos como éste, que son alarmantes y criminales; mujeres que dieron en adopción a sus hijos y luego se arrepintieron; casos en que las adopciones fueron gestionadas a dedo... Un poco de seriedad, por favor.
De los comentarios espontáneos, es que mejor no hablar: ayer decían en un periódico que los que no estamos a favor de prolongar la vida de las nucleares era porque no entendíamos nada sobre el tema y era mejor que no mostráramos nuestra ignorancia dejando comentarios (hombre, no soy amiga de poner mi Curriculum Vitae abierto en Internet, pero os puedo jurar que algo sobre el tema, entiendo... e intentaré poneros en antecedentes de lo que se para que no os la den con queso) y que la energía nuclear es muy barata y no está subvencionada (casi me atraganto al leerlo). Eso los pronucleares, que luego estan los verdes enteradillos que te informan convencidísimos de que en Alemania el 18% de la electricidad se produce con paneles solares (menos mal que tengo las estadísticas del Ministerio de Industria delante, si no pensaría que mis compañeros han iniciado otra cruzada anti-extranjeros para no mantenerme informada). O los místicos que interpretan un movimiento tectónico de la tierra como una "venganza" (ay, se cree el ladrón...).
Bueno en mi caso hace tiempo que no los ciega porque en Alemania existe una legislación antitabaco desde hace un par de años, pero he podido comprobar de primera mano en mi estancia navideña que los ojos de muchos fumadores y no fumadores están tan llenitos de humo que hay que escuchar un montón de barbaridades cuando de lo que se trata es de algo tan sencillo como el respeto a los demás.
Escuchado en Madrid, del 23 de Diciembre al 2 de Enero:
* "Somos un país tercermundista donde se prohibe todo"/"Ya sólo me queda emigrar": Pues lo siento pero no. La idea no es ni siquera originalmente española sino que probablemente viene a cuento de esta propuesta del Consejo Europeo.
* "Es una ley que llega tarde y mal, muchos otros países civilizados tienen una incluso más restrictiva": Pues no, en realidad la española es de las más restrictivas y no hay tantos países en el mundo donde esté prohibido fumar por ley en espacios cerrados. Como siempre, lo mejor es acudir a Santa Wiki para tener una visión actualizada del tema.
* "La culpa la tiene este gobierno, que no da una a derechas": Me remito al comentario primero y me permito señalar que seguramente la ley se ha aprobado en el Parlamento y más de un grupo político la habrá votado.
* "Los fumadores son drogadictos, desconsiderados, descerebrados...": Habrá de todo como en la viña de Zeus. Yo fume durante una temporada de mi vida y de verdad que no pude apreciar ningún cambio considerable entre el último cigarillo y el del día después. En general, lo que sí solemos ser en España es bastante desconsiderados, pero en ese sentido hay poca distinción entre partidos políticos, sexo, edad, religión o si fumas.
* "Los bares son negocios privados y por lo tanto tendría que ser su dueño el que decide si se fuma o no": a esta le tengo mucho cariño además, porque es de mi Supermadre. Un bar es un negocio privado que oferta un servicio cara al público y tiene trabajadores. Como tal, tiene que cumplir la normativa vigente de seguridad laboral y salud pública. Vamos, que al dueño no se le puede poner en los mengues decidir que dobla el aforo porque le da la gana, ni decidir si se fuma dentro, si resulta que fumar está prohibido en cualquier lugar en el que esté gente trabajando.
* "Fumar te va a matar de un cancer de pulmón": O no... no voy a ponerme a daros otra clase sobre estadística. Cierto es que las probabilidades de que te toque, las tienes más altas. Pero de ahí a tenerlo firmado, va un trecho.
* "Hasta ahora existía la posibilidad de ir a bares "sin humo" y con eso ya estaba garantizada la libertad del no fumador": Jo, por lo visto yo era la única tonta en todo Madrid con sólo media hora para comer y ningún bar de esos sin humos cerca del curro. Porque media España come de menú del día. Es algo que nos envidian los colegas extranjeros por donde quiera que voy: los dos platos, pan y postre a un precio asequible. Pero mi elección no pasaba de ahumarme dentro de un bar o llevarme la tartera de casa y comer frío. Jamás se tuvo que permitir el fumar en lugares donde se sirve comidas, eso lo tengo clarísimo. Los sitios de copas es otro cantar. Pero los bares, esa cultura de la caña y el tapeo que también nos envidia media Europa... eso hubiera sido mejor dejarlo oler y saber a lo que huele y sabe.
Y no voz a mencionar las veces que me hacía pis "ya o ya" durante el embarazo (cariño, mira a ver si el bar de ahí es sin humos) o cuando la niña, que ha salido a mí en eso, pedía teta también "ya o ya" porque entiendo que son casos particulares, pero supongo que casos particulares de esos también hay cientos.
De todas maneras lo que no se le escapa a nadie es que si se ha tenido que mediar, es porque hasta ahora ha existido una falta de respeto absoluta hacia el espacio del no fumador. En Alemania jamás se me hubiera ocurrido abogar por una ley como esta, porque se podía salir a tomar una cerveza sin volver oliendo a cenicero, incluso mucho antes de que lo prohibieran en muchos sitios. Al lado de mi casa tengo un par de cafés "sin humos". No sólo no parecen no perder clientela sino que siempre que paso están bastante llenos. Aquí las zonas separadas para fumadores están aisladas a cal y canto desde que entró en vigor la ley (parecida a la anterior española), en España eran una triste burla.
Yo fui fumadora en un periodo de mi vida y puedo afirmar que jamás me encendí un pitillo sin preguntar a las personas que me rodeaban si molestaba, que es lo que yo consideraba normal. Después de dejarlo me he dado cuenta que de normal nada. Y no soy precisamente conflictiva o talibana anti-tabaco, pero es que me han llegado a entrar en una sala de aeropuerto medio vacía y encenderme un cigarro en la nariz estando embarazada de cinco meses y debajo del cartel de "prohibido fumar" para más chufla. Y sí, mis queridos fumadores, esas cosas, queman más que el humo del tabaco.
Hoy leo en el periódico que le han abierto la cabeza al dueño de un bar por tratar de hacer cumplir la ley. En fin, espero que en un par de meses la cosa se quede en una anécdota más y todos nos hayamos acostumbrado a vivir con menos humo. Y a todos, fumadores y no fumadores, os dedico este vídeo:
Porque no pocas veces leo en la prensa dos o mas noticias que me llaman la atención tanto, pero normalmente me faltan las fuerzas para comentarlas. Vamos a aprovechar hoy que la vuelta de vacaciones me tiene todavía intactas las fuerzas. Eso sí, me temo que me van a salir dos entradas repletas de ironía...
* A mala leche La foto no tiene despojo, parafraseando a mi amiga Miriam G, "que alguien por favor se encargue del estilista... pero que parezca un accidente".
Pero es que no sólo se les puede acusar de un mal gusto extremo. El artículo que le sigue no es mucho mejor. Si lo que querian es crear polémica, creo que lo han conseguido. Lo que me parece peligroso es que hay múltiples puntos en los cuales la periodista en cuestión patina más que anda:
1/ Curiosamente he pasado mis vacaciones en una granja especializada en la producción de leche (de vaca). Así que puedo explicarle de primera mano a la perpetradora del artículo (que apareció el domingo en el suplemento de "El Mundo") que hoy en día, los terneros recién nacidos toman biberón (los primeros días, eso sí, con el calostro de la madre para que el bicho crezca robusto, pero me da miedo hacer una afirmación tan cercana a las tesis de la LLL aunque esté apoyada por sólidos estudios científicos, no me vayan a calificar de talibana de la teta). Así que realmente, mamá vaca en todo caso se parece más hoy en día a aquellas que salen a ganarse el sueldo mientras la granjera de turno le larga al niño la botella de fórmula (por favor, tomesé esta frase en el sentido más irónico de la comparación... me parece absurda por los dos lados, pero si vamos a hacerla, hagámosla con propiedad ;)).
2/ Me encanta la afirmación de la autora de que la lactancia puede producir problemas como las mastitis, las grietas y empeorar la depresión post-parto. Es como decir que montarse en un coche puede provocar que mueras de un accidente. Puede producir todas esas cosas, pero no tiene porque (yo no he tenido una mastitis en cinco años enteros lactando). Si esas son todas las pegas que le pueden sacar a la pobre lactancia materna...
3/ Ya he comentado alguna vez que tengo un gran respeto hacia lo que representa Lidia Falcón (es decir, hacia las ideas del primer feminismo) porque creo que en su día represento lo que había que hacer en esas fechas (y este es un tema tan rico, que se que seguro volverá a salir por otros mensajes). Pero la intervención general de la señora Falcón en todo el articulo es extremadamente parcial: revise su postura, señora, el problema no es la lactancia sino las estructuras que la acompañan... en el norte de Europa feminismo y teta se combinan a la perfección. Y reconozcamos por fin (que ya es hora) que las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer están ahí. El feminismo hoy en día tendría que preocuparse más en integrarlas que en despreciarlas. O eso, o nos quedamos sin siguiente generación...
4/ Y vuelta a comentar que la lactancia nos hace esclavas a las mujeres e impide a otras personas, principalmente al padre, participar en la crianza. SM, te cedo la palabra... porque tú has criado a los dos niños como yo: has lavado su ropa, cambiado sus pañales, les has hecho eructar, cantado, acunado, bañado... por no mencionar el trabajo en la casa, del que me has liberado tantas veces para que yo pudiera dar el pecho con tranquilidad (venga chicas, aplaudidle, es tímido y seguro que si no, no se manifiesta). La persona que iguala la crianza de un bebé únicamente a su alimentación es que no ha convivido con uno de cerca.
5/ Otro punto que me encanta es el sacar de quicio el tema del trabajo y la lactancia. El sacaleches no muerde. Yo he currado intermitentemente mientras daba el pecho a un bebé de seis meses. Una vez estuve una semana de viaje por medio... y sí, la idea al principio me dió vértigo, pero en lugar de leer un reportaje de una persona que obviamente no ha dado pecho en su vida o sabría de que va el tema, le pregunté a una amiga que lo había hecho y no sólo me desmitificó el tema sino que me ofreció una retahila de prácticos consejos que a ella le funcionaron. Con esa tranquilidad, fui capaz de encontrar mi propio camino. Somos tantas y tantas madres que hemos lactado trabajando, tantos ejemplos distintos, tantos horarios distintos... que creo que con un poco de buena voluntad se puede conseguir. Basta que alguien te diga que puedes. Si acaso, vuelvo a insistir en lo que dije en el punto 3, ¿por qué no intentar adaptar el trabajo a la lactancia de verdad y no al revés?
6/ Y la guinda que colma la tarta: la afimación, en letra resaltada además que copio textualmente: "Los informes a favor de la lactancia sugieren que hay beneficios, pero hasta ahora no hay pruebas concluyentes". No quiero pensar mal, pero esa frase es o muestra de una desinformación terrible o está sugerida (como decirlo sin que suene demasiado mal) por intereses determinados. Dicho de otro modo: esto me huele a tabaco, donde por cierto, tampoco había "pruebas concluyentes" de la evidencia. O a los principios de la Termodinámica donde tampoco hay pruebas concluyentes de que se cumplan(pero supongo que esta fina ironía la he malgastado en la periodista). Importante es que no existe ningún estudio que pueda probar la superioridad de las leches artificiales a las maternas, tanto es así, que sólo dos productos llevan una advertencia de salud tan tajante en sus envases: el uno es la leche maternizada, el otro ya lo he mencionado más arriba.
Y repito aqui (mejor redactadas y extractadas) partes de la intervencion que he tenido esta mañana en otro foro sobre el tema:
"Por favor, entendedme bien. Esto no es una guerra entre la que da el biberón y da la teta. Existen muchas mujeres que no dan el pecho bien informadas y es su elección, no la comparto, pero doy mi vida porque esa elección exista. Y la mayoría de esas no se molestan al escuchar que la leche materna es el mejor alimento para el bebé y no comparan dar el biberón con dar el pecho. Existen también otras que te cuentan historias para no dormir sobre porqué no pudieron dar el pecho y al menos a mí, esas me molestan más. Entre medias, hay un grupo que han tenido dificultades y han estado mal aconsejadas, han sufrido presiones para dejarlo (acabemos con el mito de que los profesionales de la salud están a favor de la lactancia materna: si acaso de boquilla, pero cuando yo he tenido un problema en mis carnes, me he tenido que sacar las castañas del fuego solita acudiendo a profesionales que sí que sabía que apoyaban mi decisión de dar el pecho a mis hijos: no basta con decir las cosas, hay que ofrecer soluciones), han tenido problemas post-parto, poco apoyo en sus casas o en el trabajo... y contra todas esas cosas, contra ese sistema es contra el que protestamos las que apoyamos la lactancia materna. Hace dos o tres generaciones, la gran mayoría de las madres daban el pecho a sus hijos de manera prolongada. Hoy en día no llega al 20% las que continúan con la lactancia cuatro meses después de salir del hospital. No me puedo creer que hayamos perdido la capacidad de hacer algo así en menos de cien años, así que creo que el problema no está en nosotras, las mujeres, que estamos sometidas a una presión brutal por cada uno de nuestros movimientos, sino en la forma externa que han tenido de vendernos la moto."
* La multiculturalidad, bien gracias Alemania está que trina con el tema de la multiculturalidad. Llevo un mes sin estallar, leyendo sandeces en el periódico sobre el "fracaso de lo multicultural", sobre la "inadaptación de lo extranjero" y por no citar solo a un bando sobre "la historia ejemplar de Özil" (un jugador de fútbol alemán de origen turco) entre otras muchas de este calibre.
Vamos a empezar puntualizando que la multiculturalidad es un hecho. Vivimos en un mundo en el que basta con tomar un avión para plantarte en la otra esquina del planeta en menos tiempo del que se tarda en preparar un cocido completo (con remojo de garbanzos incluido), lo cual me ha permitido preparar ese cocido en lugares tan dispares como Irlanda o Japón. Estamos destinados a ser multiculturales o morir en el intento. Y la multiculturalidad puede funcionar de perlas, hay ejemplos miles y segura superservidora y superfamilia son tan solo uno de ellos.
Vamos a seguir, explicando realmente cuál es el problema, y para ello tengo que introducir dos palabras que se usan a veces como sinónimas, pero que no tienen mucho que ver. Wikipedia dixit:
Integración: así se entiende aquel proceso dinámico y multifactorial que posibilita a las personas que se encuentran en un sistema marginal (marginación), a participar del nivel mínimo de bienestar sociovital alcanzado en un determinado país.
Asimilación: es la manera como se señala al proceso de integración de un grupo etno-cultural tal como los inmigrantes, grupos étnicos minoritarios y otros dentro de lo que se tiene establecido como lo común a una comunidad mayor o dominante. La presunción de que dichos elementos generales son la garantía de la convivencia cultural dentro de un estado o territorio, es la que motiva el inicio de dicho proceso.
Yo estoy perfectamente integrada y me he integrado siempre en todos y cada uno de los países en que he vivido, pero señores me niego a asimilarme. Entre otras cosas por lo que he dicho antes, me pirra el cocido.
Y mi opinión es ésta: el problema, señores, está tanto en los que no quieren integrarse como en los que pretenden que la integración sea asimilación. Y hasta que no lo reconozcamos así, seguiremos a taramazos. Eso sí, el caldito de cocido que me estoy metiendo pal cuerpo entona perfectamente con el clima otoñal por estos lares. Venga para mi casa, Frau Merkel, verá como la sociedad multicultural puede funcionar perfectamente cuando hay ganas de ello.
693 comentarios tiene este artículo. Ni más, ni menos... y parece ser la tendencia de todos los de el especial sobre la situación de los jóvenes en España que ahora mismo está haciendo el País... Aparte me ha llegado por diversas fuentes (amigos, amigos de amigos, prensa europea, clientes...) la preocupación sobre el estado actual de la economía en España.
Pero de verdad que no puedo con esas categóricas respuestas que le dicen muy llenas de razón a la muchacha del primer artículo que lo suyo es quejarse de vício y la solución está al alcance de su mano: emigrar.
Siempre tiendo a desconfiar de las manifestaciones anónimas que se hacen por internet (incluídas las que yo hago, SW no deja de ser una imagen parcial y edulcorada de lo que pasa por mi mente y mi casa). Y todavía más cuando leo comentarios tan categóricos como que "hace x años que salí de España y nunca he vuelto la vista atrás".
Y es que me parece que semejantes comentarios sólo pueden proceder de la jactancia más absoluta o de personas con una cierta tendencia sociópata que no han tenido en la vida padre, madre o perrito que les ladre... porque reconozcámoslo, hasta el sol y la comida se pueden remplazar o sustituir en la mayoría de los casos por otros incentivos: pero la familia no. Los padres se quedan atrás y aunque sé que es ley de vida que se hagan mayores, te preguntas siempre qué va a ser de ellos, si no estás cargando demasiada responsabilidad a tus hermanos... por sólo mencionar uno de los problemas que trae el hacer la maleta definitivamente.
No sólo eso: la flexibilidad tiene un límite. Está bien mover el culo de un lugar a otro del planeta siguiendo el flujo del trabajo porque quieres ser una persona útil cuando tienes veinte o treinta años y toda tu vida cabe en un par de maletas. Pero arrastrar a dos niños y un perro (los dos primeros los tengo, el último no lo deseo, pero es por poner un ejemplo) a semejante aventura deja de ser apetecible en determinados momentos: tengo la idea de que los niños necesitan una cierta pertenencia para crear una personalidad fuerte, lo que se llamaba antes unas "raíces". Tal vez me equivoque en ello, pero la reacción de SG cuando hicimos la última mudanza me convenció de que habíamos llegado al punto en el que cada nueva mudanza iba a ser más traumática que la anterior. Así que me planto.
Y esta es sólo la punta del iceberg, la que queda después de pasar los años de adaptarte a otro idioma, otra comida, otra cultura, otra manera de hacer las cosas (que no es por desanimar, pero no todo el mundo sobrevive con humor y ánimo intactos al proceso). Aclarando, por último, que en "el extranjero" tampoco regalan nada: oportunidades hay, pero hay que lucharlas de la misma manera que se lucharían en España (o tal vez más, porque hay que hacerse con todos esos cambios que os contaba antes mientras las luchas).
Y esto os lo confiesa una emigrada económica (o más bien, tecnológica, reconozcámoslo, que sé que en España ni SM, ni yo nos hubiéramos muerto de hambre, pero tampoco hubiéramos podido aspirar al curro que hoy en día tenemos) que ha visto tanto mundo casi como los famosos baules de la Piquer... vamos, que creo que experiencia en el tema la tengo sobrada.
Yo he decidido quedarme aquí, eso es lo bueno. Y la pena es que haya otras personas que no puedan decidir quedarse en su tierra... nada que no sea una decisión propia, puede calificarse como bueno.
Como últimamente vivo fuera del mundo, no me dió tiempo a comentar la que se había montado en Nueva York porque supuestamente se quiere construir una mezquita en la Zona Cero (y digo "supuestamente" porque ni se trata de una mezquita, ni está exactamente al parecer en donde cayeron las Torres Gemelas, sino unas manzanas más allá). Lo cierto es que tampoco tenía mucho que comentar. Simplemente me pareció que para las familias de aquellos musulmanes que murieron en el atentado, que supongo que no serían pocos, el hecho de que exista esta polémica me imagino que se siente como un insulto.
Pero sin duda en un día como hoy no podía dejar de comentar el circo que ha montado en su torno el payaso este.
Me mato (figuradamente) por enseñarle todos los días a los Supernenes lo que es para mí la tolerancia: es decir, respetar al otro aunque no te guste un pelo lo que está haciendo. Y dejarle libertad para hacerlo, si es que lo que hace no es abusivo contra él, ni contra los demás (incluso en el primero de los casos, soy partidaria de que la intervención no vaya más allá de la palabra... allá cada cuál para hacer lo que quiera con su vida). Pero contra esta manta de impresentables intolerantes de uno u otro signo, es que no puedo, no puedo... Pero supongo que si toda esta gente existe es porque hay alguien detrás que les cree, que les apoya, que les "ríe la gracia"...
Ojalá un día de estos toda la gente buena que hay por el mundo les pueda callar.
Me ha hecho gracia que una noticia que no tendría porque tener mayor repercusión fuera de las fronteras alemanas, haya llegado a la prensa española y sea una de las más leídas del día. El tema es "la importancia de llamarse Kevin". O más bien, la poca importancia.
Resumiendo (y leo entre renglones en la página web de la investigadora alemana que ha dirigido el cotarro): hace unos años en una encuesta anonima, el departamento de Pedagogía de la Universidad de Oldenburg descubrió que los profesores asocian determinados prejuicios a los nombres propios de las criaturas. En una de las encuestas se llega a leer que "Kevin no es un nombre, sino un diagnóstico". Y continuando con esta línea de investigación, han mandado ejercicios infantiles escaneados a 200 profesores y los mismos ejercicios, bajo distinto nombre, eran calificados de distinta manera (hasta 9 puntos de diferencia en una escala del 1 al 10). Y los que salían siempre perdiendo eran los niños con nombres "socialmente" mal vistos.
El tema, como os podéis suponer, me tiene intrigada. Porque mis hijos no se llaman Kevin, ni Mandy pero tienen unos nombres raritos e impronunciables para los alemanes. Y encima son extranjeros (sí, cada dos días en Radio Noticias se encargan alegremente de recordarme que mis hijos tienen el doble de probabilidades de que les vaya mal en la escuela).
No me pienso tomar la cosa como una profecía, ayer tuvimos la primera reunión de padres en la escuela y me llamó la atención la poca presión que aparentemente ponen a los niños y el espíritu de "buenrollismo" que quieren comunicar. Por supuesto eso no me cuadra con una tozuda realidad en la que dentro de cuatro años, más de la mitad de la clase de mi hija no recibirá la recomendación para ir al equivalente del bachillerato sino a un ciclo profesional.
Que no se me malentienda: soy la primera que creo que lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta. Si mis hijos no valen para estudiar, prefiero tener en casa una buena peluquera y un buen fontanero, formados como se forman aquí en la práctica de su oficio. Pero también soy consciente de que a muchos de esos niños que no estén claramente con los dos pies en uno de los dos lados, el esfuerzo contínuo de sus padres es lo que les lleva para arriba en sus años de escuela. Y ayer salí con la impresión de que a los padres nos querían lo más lejos posible, salvo para poner pasta. De momento, me reservo la opinión hasta conocer mejor el sistema.
Lo que te pasa cuando no tienes tiempo para escribir regularmente es que algunos temas se van quedando en el tintero. Y finalmente un día te decides a resucitarlos porque ves que la idea que subyace en todos esos temas, en el fondo, es la misma: que cada vez nos dedicamos menos tiempo, dedicamos menos tiempo a nuestra humanidad, a lo que nos hace personas.
Empecemos diciendo que en casi todas estas noticias lo que me llama la atención es cómo se desarrolla el debate (o en algunos casos, la falta de debate) en el periódico. No sé si empezar por orden cronológico directo, inverso o no seguir orden alguno:
Empecemos pues, con la historia del llamado azafato impaciente. Os cuento, un auxiliar de vuelo de una compañía aérea yankee después de intentar mediar en la disputa entre dos pasajeros recibe un golpe en la cabeza y encima le insultan. Decide autodespedirse de manera rápida y baja del avión por la rampa de emergencia con una lata de cerveza en la mano. Lo que más me impresiona en toda la noticia son los comentarios: la gente parece estar hasta el gorro de que la traten mal, tanto los que atienden como los que son atendidos.
Siguiente en la frente, esta me la he encontrado hoy mismo en el periódico y va de hijos que pegan a sus padres. Vuelvo a centrarme en los más de 200 comentarios que la acompañan donde el eco más predominante parece ser la apología del guantazo a tiempo. Vuelvo a detectar demasiada crispación pero también veo que la gente está harta de sentirse agredida (y a la vez, no aguanta ni un pelo).
Para crispación comparable, pero más calmada, la mía, que desde hace como tres semanas en El País tienen en portada en el apartado de salud esta nota de prensa sobre la mortandad en el parto en casa. (Os cuento, aunque no sea el tema del que estoy tratando, que en el estudio incluyen todo tipo de partos, incluídos aquellos de niños prematuros que nacen sin dar tiempo a su madre a desplazarse a un centro sanitario. Eso, señores, podrían igualmente no haberlo calificado de parto en casa sino de accidente doméstico. Igual hubiera sido para clamar al cielo).
Por último, la noticia que me hizo empezar con toda esta cadena que parece de momento un despropósito: El Parlamento Británico ha realizado un estudio indica que la homeopatía carece de base científica. Y aquí vienen el primer comentario en el que me fijé: un doctor que afirmaba que a él le parecia muy bien que "un grupo de memos (y cito de memoria conservando el espíritu aunque no las palabras) se medicase por su cuenta, puesto que así su consulta quedaba libre para aquellos que verdaderamente estaban enfermos y la necesitaban".
Y es que, salvando por el tono (el hombre podría haberse ahorrado el insulto y el retintín de superioridad), da en el clavo. La mayoría de las enfermedades, de los impedimentos de la sociedad moderna, parecen ser más de tipo psicológico y social que de tipo patológico. Yo no creo en la homeopatía, pero sí en algunas otras terapias algo "alternativas" para casos de enfermedades del alma. Y me parece que los terapeutas naturales tienen algo que los médicos han perdido: capacidad de escuchar y tratar al paciente globalmente. Algo que hacen las comadronas que realizan partos en casa y que no se permiten el lujo de hacer en los hospitales: la capacidad de establecer un vínculo humano. Una capacidad, que a juzgar por la manta de comentarios en todas las noticias anteriores, necesitamos recuperar urgentemente.
Y al médico, dejemos que vaya el que de verdad está enfermo.
De un tiempo a esta parte, me he aficionado a leer la revista inglesa de negocios "The Economist". Reconozco que empecé un poco por vergüenza, porque no tengo ni patata de como funcionan la macroeconomía (y creo que en un mundo que baila al son de la música que ella toca, resulta tan imperdonable como ignorar cómo funciona el iPod o cuáles fueron las 7 Maravillas del Mundo Clásico) pero con el tiempo le he ido cogiendo el gustillo a la forma de tratar los asuntos que tiene la revista. Como todas las publicaciones, cojea de seguir una cierta línea editorial, pero no es muy difícil darse cuenta de cuál es y una cosa que me encanta es que siempre suelen poner estadísticas sobre el tema que están tratando.
El tema del libre mercado, en todas y cada una de sus facetas como la educación, la sanidad, el transporte o el comercio es un tema recurrente.
En contra del libre mercado podemos citar algunos ejemplos en Gran Bretaña, donde sectores como el transporte y la energía fueron liberalizados en la era Thacher con lo que parecieron ser buenos resultados al principio (los ingleses se enorgullecían de pagar poco por las dos cosas). En una evaluación a más largo plazo, las compañías británicas de trenes tuvieron terribles problemas de seguridad debidos a la falta de mantenimiento en los años 90, que tuvieron que ser solventados con legislación y aumentos de precio. En el tema de la energía, tres cuartos de lo mismo, el gobierno ha tenido que meter mano para acelerar la construcción de varias centrales nucleares para sustituir otras cuya fecha de caducidad está cercana, con el consiguiente aumento de riesgo (siempre controlado, naturalmente) que conlleva aumentar sus años productivos. Esta factura tampoco va a salir barata.
Sin embargo, la intervención en los mercados es una de las cosas que más daño le hace a la economía (y no me estoy refiriendo aquí a las distintas operaciones de salvamento emprendidas por todos los estados ante la crisis económica, sino a las economías "planificadas" y legisladas de manera que casi no se puede respirar en ellas). A pesar de que en algunos casos como en el de China parece que se están comiendo al mundo, lo cierto es que la ineficiencia (lo que se les escapa en sobornos, material malgastado o usado de manera poco útil, etc) de lo que hacen es extrema.
Así que, por lo que he leido en los últimos seis meses, la respuesta es como siempre la de los pimientos de padrón: para unas cosas sí, para otras no. Y za os puedo leer la mente a alguno de vosotros: "Super, bonita, para este viaje, ni necesitábamos alforjas, ni la docta opinión de "Economista" ese, ni tú el mes y pico que te has tirado en silencio reflexionando sobre el tema". Vale, es cierto que es de sentido común, pero os dejo con dos citas (originales en inglés, así que las traducciones son mías) que me han llegado de manera independiente por otras lecturas y que creo que reafirman la necesidad de hacer reflexiones tan tontas como esta de cuando en cuando:
"Pero todas estas ideas no progresaron, sobre todo porque se oponían el sentido común. ¡Era obvio que la tierra no se podía estar moviendo! Este es uno de los ejemplos más evidentes de que hay que evitar actuar basandose en el sentido común si lo que quieres es conocer como funciona el mundo" John Gribbin Science, a history
"Parece de sentido común decir que un hipopótamo microscópico a escala va a flotar mucho más fácilmente en la brisa que un hipopótamo a tamaño real, pero algunas veces es importante ver lo que subyace al sentido común" R. Dawkins Climbing Mount Improbable
... pero como es costumbre con el señor Rodríguez Ibarra, más claro no.
El artículo sobre los derechos de autor que aparece aquí ha batido un record de comentarios en la red del periódico de tirada nacional en el que aparece y os llamo la atención sobre él por si os lo habéis perdido en su día, porque apartando el rifi-rafe con el también señor Muñoz Molina que creo que sobra, describe a la perfección lo que hay en torno a los derechos de autor hoy en día.
La cultura, como defiende muy bien exactamente igual que todo lo demás, se alimenta de la experiencia de generaciones pasadas. Los derechos de autor tienen su razón de ser en la protección de la reproducción y el respeto al trabajo ajeno. Y no me parece mal porque yo misma creo. Sé lo que cuesta el proceso de creación, sé lo que cuesta sacar una idea de la nada y lo que molesta ver reflejada esa idea por otras personas sin ningún tipo de reconocimiento a mi trabajo.
Pero el problema es que nos estamos volviendo (con perdón por la salida de tono) imbéciles con el nivel de protección que queremos dar. Y sí, la cosa me toca de lleno porque por poner un ejemplo personal, de repetir ahora mi tesis doctoral en algunos países, tendría que contactar una por una a todos los dueños del copyright de las fuentes bibliográficas que utilicé en su momento (116 entradas, ni más, ni menos) para pedir permiso expreso de reproducción (ya no me bastaría el tener el reconocimiento a la versión utilizada mediante referencia bibliográfica)...
En lugar de un fenómeno creativo el proceso se ha convertido en una trama burocrática en la que perdemos todos. No estoy diciendo que la cultura sea libre, ni estoy abogando por el todo vale. Pero hay un lugar intermedio y o nos espabilamos buscándolo, o la cosa pinta negra para la evolución cultural de la especie.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión. 2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web. 3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional. 4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes. 5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo. 6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir. 7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre. 8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro. 9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras. 10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Y esto es cosecha mía:
Recordemos que la relación entre el creador y el que re-crea (lea, escuche o haga lo que haga) no deja de ser una relación mutua de amor y dependencia. Las estadísticas muestran que la música, por ejemplo, se ha beneficiado del fenómeno de internet mucho más de lo que ha salido perjudicada... aunque el negocio de la música tal vez no. Encontremos puntos de acercamiento. Devuelvannos la libertad de manera que todos podamos beneficiarnos de ella.
Hoy iba en el coche escuchando por la radio la noticia de que un tribunal de justicia iba a regular la posibilidad de abrir todos los domingos de adviento por motivos religiosos. En Alemania es tradicional reunirte en casa de algún amigo o familiar cada domingo de Adviento, tomar un café con pastitas y encender las velas de la "Adventskranz" (Corona de Adviento). Y claro, si te vas a la galería comercial a pasar el día, pues casi que lo de la coronita lo dejas para una mejor ocasión. Me ha llamado la atención precisamente porque estaba preparando un mensaje sobre las tradiciones, o mejor dicho, sobre la pérdida de las tradiciones que se lleva observando de unos años a esta parte.
Entendámonos, no soy partidaria de perpetuar salvajadas tales como tirar una cabra de lo alto de un campanario sólo por "tradición" y he vivido en uno de los países más "in" de la tierra (me refiero a Japón, donde lo que no hayan probado ellos todavía no ha sido imaginado por la mente humana). Pero con lo renovadores que son los japos para todo, sus tradiciones que no se las toquen: desde esos kimonos de seda conque se visten en las fiestas de guardar y van al templo (aunque casi ninguno sepa darte fe de a qué tipo de espíritu imaginario está adorando) a los pequeños templos caseros donde honran a sus familiares. Luego con las tradiciones de los demás hacen un pastiche de alucine (la foto de abajo es un claro ejemplo de lo que podría ser una decoración navideña típica en Japón: el Belén mezclado con Papá Noel y un simpático muñeco de nieve... he de confesar que es mi casa este año y la única justificación que tengo es que es el único mueble donde puede estar todo junto), pero las suyas que no se las toquen.
A mí me ocurre un poco lo mismo con las mías. Entiendo que hay que adaptarse y evolucionar con los tiempos que corren, pero la Navidad no puede empezar cada año más pronto a merced del supermercado de turno: antes al menos retiraban la decoración de Halloween antes de poner los Papás Noeles de chocolate, pero este año ni eso. El roscón, se come el día de Reyes (si acaso un par de días antes o después, para congraciarse con los "expats" como nosotros a los que no les llegan las vacaciones hasta el día 5) y por supuesto aunque Papá Noel tenga una agenda mucho más oportuna que la de los Reyes a la hora de realizar sus negocios (la puntualidad y el plazo de entrega son importantes a la hora de ganar clientela) siempre se puede mantener viva la tradición del 6 de Enero.
No es necesario acudir a la tarjeta de crédito o el talonario. Normalmente las tradiciones tienen poco que ver con lo comercial (salvo las uvas de Nochevieja, pero reconozcamos que son una de las cosas que más les llaman la atención a los extranjeros de todo el paquete navideño cañí). Imaginación y voluntad. Ah, y felices domingos de adviento, comerciales o no, a todos.
Hablando de todo un poco, el Adviento coincide también con el pistoletazo formal de los mercadillos de Navidad en mi tierra de acogida. Y eso me lleva a recordaros a aquellos que aún no se han apuntado todavía que se está sorteando un achiperre: las bases aquí. También recuerdo que hay dos o tres anónimas no identificadas en ese mensaje, dadme una pista por favor, sin medio de identificaros no hay papeleta :D
Imaginemos por un momento que vivimos en una casa compartida (para muchos de los españoles es un ejercicio de imaginación, pero es la realidad a la que te enfrentas como estudiante en muchos países de la CEE). ¿Cómo nos comportaríamos con respecto a la limpieza del apartamento, por ejemplo? ¿Cuál sería nuestra actitud ante el uso del agua? ¿Dejaríamos el grifo abierto alegremente de par en par? ¿Nos importaría que nuestro compañero de piso se pusiera a asar salchichas alegremente en el pasillo?...
¿Y a dónde quiere llegar hoy esta mujer de Dios y qué tiene que ver todo esto con el cambio climático? Bueno, contrariamente a lo que me ocurre habitualmente, creo que no quiero hoy poneros cifras y datos encima de la mesa sino sencillamente hablar de cuál es nuestra relación con el tema, la de cada uno de nosotros. ¿Por qué? Porque hace un tiempo que Enrique Ortiz sacó a colación el tema de la bolsa de la compra y me acuerdo que el debate que surgió en torno al post me dejó convencida de que nuestro peor defecto es no saber de lo que hablamos (y hablo en primera persona, eh).
El ejemplo de la casa pretende solamente concienciarnos de que este, nuestro planeta, no deja de ser una casa común. Y como habitantes/inquilinos de esta casa, tendríamos que concienciarnos de que nuestra huella en el terreno fuera la menor posible... ¿Existe el cambio climático? Pues mira, no sé, pero lo que hay bastantes motivos científicos para afirmar con rigor que sí existe es la huella del impacto humano. En muy diversas formas: basura, polución, deforestación, explotación desmesurada de las materias primas... Y eso es quizá de lo que tendríamos que concienciarnos para cambiar.
Hemos logrado mucho. Que el tema esté encima de la mesa de los dirigentes del planeta, dice bastante de su actualidad. El problema es cómo nos relacionamos los ciudadanos de a pie con él. Llevo unos meses estudiando Normas y Sistemas de Medioambiente. Lo que más me ha sorprendido de todo el tema, es el desconocimiento profundo que tenemos sobre estos aspectos: empezando por las famosas bombillas de larga duración, pasando por cuánto poder tiene realmente la UE en nuestras vidas y terminando por saber qué es lo que se hace con las basuras en nuestro barrio.
Y no, este último tema no es evidente... dependiendo del uso que le den a tus residuos, hay lugares en los que la separación y el reciclaje no tendrían razón de ser... Imagina que llevas cinco años separando religiosamente tu basura y descubres que el camión que la recoge se la lleva toda junta. A pesar de que es legítimo si esta basura se revaloriza para la producción de energía, a partir de ese momento tienes una persona convencida de que el sistema es un engaño. Una persona, una familia, que jamás volverá a tomarse el tema en serio. Y creo que es en este tipo de aspectos en los que los ciudadanos tendríamos que hacer un esfuerzo por enterarnos del tema y los políticos tendrían que poner dinero y medios para concienciar y buscar sistemas efectivos.
No lo olvides, es tu casa, es mi casa, es la casa de todos.
Crisis/Crisis
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Este blog está sufriendo en estos momentos una crisis. Me he dado cuenta de
que no tengo tiempo para un proyecto tan ambicioso como el que quería, pero
p...