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Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.

domingo, abril 11, 2010

¿Funciona el libre mercado?

De un tiempo a esta parte, me he aficionado a leer la revista inglesa de negocios "The Economist". Reconozco que empecé un poco por vergüenza, porque no tengo ni patata de como funcionan la macroeconomía (y creo que en un mundo que baila al son de la música que ella toca, resulta tan imperdonable como ignorar cómo funciona el iPod o cuáles fueron las 7 Maravillas del Mundo Clásico) pero con el tiempo le he ido cogiendo el gustillo a la forma de tratar los asuntos que tiene la revista. Como todas las publicaciones, cojea de seguir una cierta línea editorial, pero no es muy difícil darse cuenta de cuál es y una cosa que me encanta es que siempre suelen poner estadísticas sobre el tema que están tratando.

El tema del libre mercado, en todas y cada una de sus facetas como la educación, la sanidad, el transporte o el comercio es un tema recurrente.

En contra del libre mercado podemos citar algunos ejemplos en Gran Bretaña, donde sectores como el transporte y la energía fueron liberalizados en la era Thacher con lo que parecieron ser buenos resultados al principio (los ingleses se enorgullecían de pagar poco por las dos cosas). En una evaluación a más largo plazo, las compañías británicas de trenes tuvieron terribles problemas de seguridad debidos a la falta de mantenimiento en los años 90, que tuvieron que ser solventados con legislación y aumentos de precio. En el tema de la energía, tres cuartos de lo mismo, el gobierno ha tenido que meter mano para acelerar la construcción de varias centrales nucleares para sustituir otras cuya fecha de caducidad está cercana, con el consiguiente aumento de riesgo (siempre controlado, naturalmente) que conlleva aumentar sus años productivos. Esta factura tampoco va a salir barata.

Sin embargo, la intervención en los mercados es una de las cosas que más daño le hace a la economía (y no me estoy refiriendo aquí a las distintas operaciones de salvamento emprendidas por todos los estados ante la crisis económica, sino a las economías "planificadas" y legisladas de manera que casi no se puede respirar en ellas). A pesar de que en algunos casos como en el de China parece que se están comiendo al mundo, lo cierto es que la ineficiencia (lo que se les escapa en sobornos, material malgastado o usado de manera poco útil, etc) de lo que hacen es extrema.

Así que, por lo que he leido en los últimos seis meses, la respuesta es como siempre la de los pimientos de padrón: para unas cosas sí, para otras no. Y za os puedo leer la mente a alguno de vosotros: "Super, bonita, para este viaje, ni necesitábamos alforjas, ni la docta opinión de "Economista" ese, ni tú el mes y pico que te has tirado en silencio reflexionando sobre el tema". Vale, es cierto que es de sentido común, pero os dejo con dos citas (originales en inglés, así que las traducciones son mías) que me han llegado de manera independiente por otras lecturas y que creo que reafirman la necesidad de hacer reflexiones tan tontas como esta de cuando en cuando:

"Pero todas estas ideas no progresaron, sobre todo porque se oponían el sentido común. ¡Era obvio que la tierra no se podía estar moviendo! Este es uno de los ejemplos más evidentes de que hay que evitar actuar basandose en el sentido común si lo que quieres es conocer como funciona el mundo" John Gribbin Science, a history


"Parece de sentido común decir que un hipopótamo microscópico a escala va a flotar mucho más fácilmente en la brisa que un hipopótamo a tamaño real, pero algunas veces es importante ver lo que subyace al sentido común" R. Dawkins Climbing Mount Improbable

(Ir)Responsable también de esto...