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Sigo instalada en los "taitantos" y los abuelos siguen a hacer puñetas de aqui... Pero al menos el marido parece haber sentado el trasero, duermo algo por las noches y mi carrera laboral empieza a parecerse a algo. Lo que sigue siendo interesante es mi red de apoyo variopinta, internacional y virtual y las aventuras de la Superfamilia espero... Pasa y acomodate.

martes, febrero 26, 2008

Die Ärzte: alemán para principiantes

Bueno, tal vez no para tan principiantes, pero creo que los dibujos del video son bastante elocuentes...



Por si alguno todavía duda, traduzco la primera estrofa:

"Hijo, ¿es que no has aprendido nada?

Mira al Dieter, que ya tiene un coche.

¿Por qué no vas con Tío Bernard al taller?

Te dará un puesto fijo, si se lo pides..."

Lo dicho, no tiene desperdicio.

lunes, febrero 25, 2008

Venimos del mono...

El otro día estaba intentando cenar con los Supernenes (más que nada, mis cenas son un poco indigestas: me suelo pasar el tiempo intentando que no vuele la comida de los platos de los chicos y recogiendo cuatro o cinco veces por comida el contenido volcado de los vasos antes de que haga charco en el parquet) cuando de repente Supergirl toma la palabra muy decidida y me comenta en un tono como de confidencia por todos sabida:

- Mamá, ¿tú sabes que hace muuuuchos, muuuuuuuuuchos años, éramos todos monos?

- Si hija - le animo a continuar porque la veo tan ilusionada que me apetece compartir lo que ha aprendido.

- Sí... yo era una niña-mono, Superboy un bebé-mono, papá un papá-mono y tú eras una mamá-mono.

Ella continuó comiendo tan tranquila, pero a mí estoy segura de que se me quedó una cara parecida a la de la foto de "National Geographic"...



- Hija - traté de explicarle - nosotros no hemos sido nunca monos...

- Síiiiiii - ojalá pudiera reproducir el tono del "sí" en cuestión. Y como para dar por zanjada la cuestión - me lo ha dicho en la guarde Frau Nietzsche.

Tratando de contener la sonrisa, porque se pone bastante nerviosa cuando opina que me estoy riendo de ella, traté de deshacerle la empanada mental evolutiva que se le había metido en la cabeza. Pero en el fondo pasé toda la velada con una especie de nostalgia que sólo puede proceder de nuestro instinto primate: hace dos días la llevaba colgada del cuello a todas partes y hoy, no sólo piensa que sus profesoras saben mucho más que yo, sino que puedes discutir con ella sobre Antropología básica a la hora de la cena.

viernes, febrero 22, 2008

"Apañeros" del metal

Hoy tenía pensado contaros alguna gracia sobre los Supernenes, pero cualquier acontecimiento pasado, presente o futuro ha quedado eclipsado en el día de hoy por mi participación en la Asamblea Sindical de mi empresa.

Aclaremos que no suelo ser de las que participan en este tipo de saraos (no porque no me parezcan indignos, sino porque normalmente no suelen aportarme absolutamente nada), pero dado que esta vez lo que se estaba discutiendo era mi futuro laboral y llevo un par de semanas tranquilas en el trabajo, pues he decidido que hacía una excepción.

Lo primero que me ha llamado la atención es lo que ocupan mil personas cuando se juntan todas en una sala. Después ha sido todo un espectáculo el nivel de organización que tienen estos alemanes: han intervenido unas diez personas; todo medido, pesado y al detalle. Los turnos de palabra se cedían exquisitamente, no había una voz más alta que otra y lo más que se escuchaba era un ligero murmullo cuando se tocaba algún tema especialmente conflictivo. Y eso que el debate estaba calentito. Yo me imaginaba una asamblea semejante en cualquier empresa española y es que me entraba la risa.

Eso sí, la capacidad de resolución real es la misma que en cualquier sindicato nacional. Tras dos horas de escuchar cifras, datos, aportaciones e ideas, en realidad he salido con la impresión de que estamos en el mismo punto en que estábamos en diciembre, solo que con dos meses menos. ¡Y yo que pensaba que con la eficiencia alemana estas cosas no podían pasar!

Voy a permitir los comentarios sin registrarse

He tardado un poco en pensarmelo Andrés, pero es que soy de reacciones muy lentas... Me pongo a cambiarlo ahora mismo.

jueves, febrero 21, 2008

Diferentes, complementarios

Hace unas semanas salía en una conversación sobre como mejorar la calidad de la enseñanza el tema de las clases segregadas, es decir la separación de niñas y niños en distintos sexos en el aula, justificándose dicha separación en un mayor rendimiento de unos y otros.

Yo que soy una defensora de la diferencia entre los dos sexos (no, no me he equivocado, ahí pone diferencia... de ahí es de donde viene lo del "biológicamente opuestos") creo que una medida semejante no es la solución al problema, en principio, porque se aleja de lo que a la hora de la verdad esas criaturas van a encontrarse en el mundo real. Y eso a pesar de que he comprobado en carne propia lo duro que resulta tratar de ser mujer en un campo liderado por hombres (en teoría, la segregación beneficiaría a las niñas, ya que les permitiría desarrollar su curiosidad científica sin sentirse comparadas con sus compañeros). La discriminación existe pero es tan sutil hoy en día que no se la puede señalar tan claramente como antes con el dedo. En el enlace que os pongo dice el Philippe Busquin: "Los datos demuestran que las investigadoras están poco representadas en las posiciones clave de la ciencia". Y ese me temo que es el problema: en un mundo dominado por hombres, es mejor ser un hombre para que tus ideas le suenen familiares al macho-alfa de la manada.

Y sin embargo, yo estaba convencida de que las mujeres tenemos mucho que decir en todos los campos, incluído en aquellos que están de momento dominados por el sexo masculino. A pesar de ello estaba a punto de tirar la toalla del todo porque no veía una salida al tema, cuando la revista Physics World le dedicó un monográfico al problema de la mujer en la ciencia y quizá le debo mi título académico a la lectura de este artículo (desgraciadamente en inglés... quizá en otra vida tenga tiempo de traducirlo). El artículo explica como al dividir una clase de pre-adolescentes a la hora de enseñar ciencias en aquipos sólo femeninos, sólo masculinos y mixtos, esperando una mejora espectácular en las niñas segregadas, encontraron por sorpresa que la mejora se concentraba principalmente en las niñas asignadas a los equipos mixtos. Exactamente la respuesta a aquello que estaba rumiando. La autora menciona explícitamente, que "independientemente de la composición de un equipo, lo más importante es que sus miembros cuestionen lo que hacen como un reto, de manera constructiva". Y las mujeres tienen la responsabilidad especial de crear colaboraciones que "expandan no sólo nuestras capacidades, sino también la sensibilidad de la comunidad científica y del mundo en general".

El caso es que todos estos temas me han venido a la cabeza al leer este artículo de "El País". Quizá esa corazonada mía de cuando era todavía una estudiante ilusionada está en lo cierto y se necesita de dos polos opuestos para crear tensión. Estoy convencida de ello y aunque a veces me salgan títulos de entrada como el de ayer, sigo al pie del cañón intentando ser un poco mejor todos los días


Va por tí Molly, por tener mucho más coraje del que tuve yo...

miércoles, febrero 20, 2008

Me **** en la liberación femenina

Y es que llevamos un mes en casa que es para contarlo... Primero los Supernenes una semana con gripe, luego yo me contagio, me llevo de propina una otitis y me tiro otra semana de baja. Y ayer a Superboy le ha salido un eccema de los pies a la cabeza... otro virus de guardería...
Pero lo mejor es que hoy a las seis de la mañana ha llamado la chica que viene a cuidarlos cuando están malos, que tenía 38 de fiebre. He tenido que sacar de la cama, literalmente, a otra chica en plan emergencia...
En serio, no sé cómo se apaña esa gente como la Ministra de Familia alemana, que tiene 7 hijos, como el capitán Von Trapp y encima son jefas de multinacionales... O en el fondo sí que lo sé, pero no quiero asumirlo.

miércoles, febrero 13, 2008

Tal y como me temía

En este enlace aclara el artículo de ayer... no es que los edulcorantes engorden más que el azúcar sino que las ratas alimentadas con alimentos edulcorados artificialmente parece que reaccionan comiendo de más y se produce un efecto rebote con aumento de peso... resultado por otra parte ya conocido y propugnado desde hace años (me parece haberlo leído en Montignac, sin ir más lejos, que no es Santo de mi devoción pero tiene postulados muy interesantes en sus teorías).

De verdad que no me parece tanto pedir el leerse las doce líneas que ocupa el Abstract de una publicación y redactarlas de forma amena, sencilla y rigurosa para los lectores de un periódico... que estamos hablando de un medio que presume de ser "el más vendido en España"

martes, febrero 12, 2008

El hambre... y las ganas de comer


Una cosa que me ha sorprendido después de esta semana de baja forzosa que me ha tocado vivir es que lo que más me ha molestado de tener que volver al trabajo no ha sido tener que volver a levantarme a horas en que las calles no están puestas, ni comunicar todo mi entusiasmo de "cheer leader" a dos enanos que a esas horas todo lo que querrían es volver a la cama... no, lo peor de lo peor ha sido tener que volver a comer en la cantina de la empresa (el otro día una amiga proponía con muy buena fe que solucionara mis problemas a base de meter alguna persona en casa que cocinara... me recordó tanto a aquel chiste en que el cocinero era el británico que no he vuelto a dedicarle un segundo pensamiento a la propuesta).

Por eso me he fijado bastante en este artículo de El País cuando he llegado a él esta mañana... El título es para dar de bofetadas al redactor correspondiente y a sus inmediatos superiores. Porque lo que viene a decir la noticia es que a igualdad de dieta, las personas que realizan ejercicio físico tienen menos acumulación de grasa en el cuerpo (¡Madre de Dios! Y lo anuncian como si hubieran descubierto la pólvora). De ahí a deducir que uno se puede meter la XL Burger que me ponen a mi cada quince días en el curro, sin sufrir daños de salud, ni echar tripa, aunque uno corra la maratón de Boston cada vez que se la zampa... pues va un trecho. Aparte de que tal y como explican el modus operandi del experimento, no queda nada claro en qué se basa la metodología del mismo, ni si las diferentes poblaciones están bien seleccionadas (pero bueno, esa es la manera estándar de arrojar los resultados de estudios científicos en los periódicos).

Y es que no sólo el valor calórico de un alimento tendría que contar a la hora de elaborar un menú sano. Por desgracia, son todavía muchas las personas que confunden el estar bien o mal alimentado con "contar calorías". Sin ir más lejos, otra vez el ejemplo de mi cantina, donde hasta que nos quejamos, daban puntos por comer sano a la persona que se zampaba tortitas con compota de manzana en lugar de a la que comía unas lentejas... La razón era que el primer plato tenía un valor calórico menor. Y estoy hablando de una firma de catering que se supone que tiene asesores y nutricionistas serios en sus filas (cosa que después de semejante dislate he empezado a dudar).

Prometo comentar antes del fin de semana esta otra perla de sabiduría que han publicado con la noticia anterior... al ser un estudio internacional, conservo la esperanza de encontrar la información original por algún lado para poder matizarla.

Con la indignación, se me ha pasado comentar que la foto la he tomado prestada de la Wikipedia.

martes, febrero 05, 2008

Ahora en Madrid

Del 4 al 8 de Febrero, Stephen Wiltshire está en Madrid en el Palacio de los Deportes... yo lo he leído en el País y la verdad es que tanto la historia de este muchacho, como sus dibujos, sobre todo a plumilla me han fascinado... Las que lo tenéis cerca, tenéis una buena oportunidad.

viernes, febrero 01, 2008

Endlich ruhe

Después de casi cuatro años sin permitirme ni uno solo, hoy me he despertado en ese estado de delirio que caracteriza que estás pasada de los 38 grados... y me he pedido un día de baja (más que nada, porque si le contagio a mi compañera esta pegadera mental, este dolor de cabeza y esta sensación de que me han pegado con un bate de beisbol por todo el cuerpo, me va a guardar rencor eternamente).
Ahora puedo hacer todas esas cosas que se hacen en este tipo de días: tirarme en la cama e intentar buscar un nuevo concepto de la horizontal que no duela, mientras veo pasar las caras de Superman, Supergirl y Superboy dándome besitos (soy la última de la familia en caer, están todos vacunados contra el trance); sumergirme en una dieta de té, paracetamol y vitamina C; y sobre todo, estar tranquila, en paz y ocupandome de mí misma, que llevo ya varios meses necesitándolo...

Cuando se me pase el delirio escribo...

(Ir)Responsable también de esto...